El destino de las ciudades Latinoamericanas
Por Graciela Mariani, Arquitecta y Planificadora Urbana Regional.

En los últimos diez años, las ciudades se han transformado a una mayor velocidad que probablemente en cualquier otro momento de la historia. Arquitectos, urbanistas y sociólogos afirman que aquel desarrollo continuará acelerándose en la próxima década. Pero ¿cómo afectará la ciudad del futuro a los derechos de sus habitantes? La planificadora urbana Graciela Mariani explora las principales tendencias.
No es fácil hacer urbanismo en nuestros países, siempre hubo intereses económicos y políticos que prevalecieron a la implementación de nuestros planes y proyectos y hasta sobre la legislación urbanística existente. Pero en los últimos años, luego de la crisis económica mundial, esta tendencia ha tenido un aumento exponencial.
La estrecha relación existente entre los procesos de urbanización y la crisis económica, nos ha llevado a los grandes negociados inmobiliarios, que destruyen nuestras ciudades, transformándolas en emporios de un mercado especulativo del suelo urbano. Este suelo pasa entonces, de ser un bien social, a transformarse exclusivamente en un bien de mercado.
Cuando los intereses económicos son preponderantes sobre los otros, seguramente los más relegados serán las necesidades sociales.
La ciudad deja de ser "habitable", se pierde "calidad de vida", los transportes públicos no dan a basto aun aumentando su cantidad y frecuencia, los desplazamientos para trabajar, estudiar o divertirse se transforman en horas interminables; y hasta hay muchos que ni siquiera les alcanza el tiempo o el dinero para realizarlos y se tiran a dormir en cualquier umbral en el centro de la ciudad.
Se genera así una ciudad exclusiva, en partes compacta y al mismo tiempo fragmentada, que expulsa esa fracción de la población que no le es útil a sus propósitos.
La ciudad del tercer milenio
En la ciudad del tercer milenio en Latinoamérica nos encontramos con tres tipologías de desarrollos habitacionales, claramente definidas, que se asientan sobre el territorio ejerciendo un claro dominio de su espacio. El resto, los intersticios, son tierra de nadie.
1. Los conjuntos habitacionales de lujo con servicios centrales y equipamiento recreativo y deportivo incluidos. Ubicados en lugares centrales y privilegiados de la ciudad y cerrados al público general. Estos, van invadiendo y usurpando las localizaciones preferenciales, los espacios verdes y públicos, generando una exclusión y segregación social de los sectores más vulnerables económicamente.
2. Los barrios cerrados, que también ofrecen servicios similares, pero en forma de barrios, con grandes espacios verdes y jardines. Salones comunitarios, piscinas, restaurantes, servicios de transporte y hasta lagos privados. Están destinados a las clases alta y media alta. Ubicados en la periferia y dotados de seguridad privada. Asentados sobre extensas áreas rurales de bajo valor productivo, ya sea porque se han saturado, o son zonas bajas con vastos humedales, que reacondicionan para el uso urbano.
3. Los desarrollos de vivienda social, ya sea en forma de vivienda colectiva o individual, con poca intervención del estado y en manos de desarrolladores privados, se generan con lotes y espacios mínimos, de mala calidad constructiva y altos costos de mantenimiento; con escaso equipamiento y servicios, alejados de las áreas centrales, con serias dificultades de transporte y sin ninguna seguridad. Los créditos para las mismas, aun siendo con cutas muy bajas, exigen una serie de requisitos para otorgarse, incluidos, trabajo en blanco, ingresos seguros y un mínimo estipulado de los mismos. Por este motivo estos planes dejan fuera una ancha franja poblacional.
El resto de la ciudad va desdibujándose ante la invasión de estas enormes barreras urbanas y quedando solo fracciones aisladas, y aun teniendo legislaciones que protegen el patrimonio edificado, este tiende a desaparecer en manos de los especuladores inmobiliarios. Los barrios de la ciudad van perdiendo identidad, calidad de vida, sus espacios de cohesión social y también calidad en sus tipologías edilicias, que no entran en ninguna de las categorías antes mencionadas.
Edificios patrimoniales, con deterioro provocado y preparados para ser demolidos y construir en su lugar “torres”, de baja calidad constructiva y con un diseño interno de las viviendas que busca mas aprovechar al máximo la capacidad espacial, en desmedro del diseño funcional y confortable.
Así se van generando procesos, que los expertos denominan “gentrificacion” que no es más que un denominador de moda que encubre a la especulación inmobiliaria, la “urbanización salvaje”.

La “urbanización salvaje”

La “gentrificacion”, es el proceso mediante el cual zonas degradadas se ponen de “moda” y pasan a reubicarse allí estratos de mayores ingresos. Las zonas con localizaciones privilegiadas son las agraciadas con los complejos de lujo para las clases más privilegiadas o para el turismo, al mismo tiempo van expulsando la población originaria, que al haberse valorizado su propiedad, puede venderla a mejores precios que antes y acceder a una propiedad de las mismas o mejores características generales, en alguna zona mas deprimida y/o alejada y así sucesivamente le va sucediendo a los otros pobladores.
Este proceso de usurpación privilegiada que desplaza a unos y a otros, va creando un circulo vicioso en donde el que menos tiene se queda sin otra alternativa que la de emigrar a algún otro lugar, en donde tenga supuestas posibilidades de empleo, o terminar seguramente, en un asentamiento precario.
Cuando todas estas nuevas construcciones se implantan sobre una estructura urbana preexistente, comienza una competencia irracional entre los servicios de la vieja ciudad y los requerimientos altamente sofisticados de la nueva. El espacio físico se acaba, las soluciones son cada vez más costosas y la ciudad se convierte en una masa antieconómica de metal y cemento.

Ese es el momento en que nos movilizamos, socialmente, diciendo: algo hay que hacer con lo ya construido y con las grandes densidades existentes, para las que nuestras estructuras urbanas no estaban preparadas.

Estos procesos de gentrificacion provocada por el capital especulativo, genera el “circulo vicioso de la urbanización salvaje” que expulsa población hacia la periferia degradada.
Se ha hablado mucho sobre este proceso deshumanizador del crecimiento especulativo urbano, en donde las edificaciones no están orientadas para el uso los futuros habitantes sino tan solo a la venta o alquiler por entidades intermediarias que buscan únicamente el provecho económico.
A ese capital especulativo no le interesan ni los habitantes, ni la salud, ni la ecología ni las más mínimas de las necesidades humanas y cuanto más corruptas sean sus estructuras sociales, más rápidamente se desarrolla arrasando con la vida ciudadana.
Ante esta realidad implacable, nos preguntamos, si el urbanismo aun existe como lo concebíamos y si puede dar soluciones a los procesos existentes, no solo de desarrollos planificados, sino de los procesos de usurpación del suelo en asentamientos precarios mediante políticas de urbanización.
Ciudades del futuro y “exiliados urbanos”
En estas condiciones el futuro es verdaderamente desalentador.

El no-ciudadano no tiene derechos genuinos en la nueva ciudad, transformándose así en un “exiliado urbano”, un desplazado social. Este nuevo exiliado, no tiene vivienda, no posee bienes, no accede a un trabajo y debe mendigar para vivir, juntar basura para reciclar y de paso también come de ella. Ustedes no saben cuanta gente hay en Buenos Aires que come de la basura, enormes montañas de bolsas negras, abiertas a medias, revueltas por los cartoneros y por los que buscan comida.

Venimos asistiendo, sobre todo en el último decenio, a las luchas de los movimientos sociales urbanos, por la tenencia de la tierra, el derecho legitimo a la vivienda, al agua y al saneamiento, a la regularización de la tenencia precaria del suelo, etc... Estas luchas son reivindicadas, desde hace largo tiempo, por nuestras organizaciones sociales, sus reiteradas demandas les han permitido influir en desarrollos legislativos y en el planteamiento de políticas públicas en materia de vivienda, derechos contra los desalojos, gestión urbana y ordenamiento territorial.

Estas nuevas políticas públicas, comunitaria y participativamente generadas, han hecho que nuestros gobiernos latinoamericanos, estén tomando serias medidas al respecto, ya sea, a través del dictado de legislaciones urbanas y ambiéntales actualizadas, intervenciones directas en el territorio, y/o de controles específicos, con la ayuda de medidas innovadoras en materia de financiamiento del suelo urbano, vamos buscando darle forma de ciudad para todos, a lo descontroladamente construido y al déficit habitacional.

Aunque los datos de crecimiento poblacional y de futuras migraciones son alarmantes ya que se estima que la mayoría de esos nuevos habitantes urbanos serán probablemente pobres, dando así, como resultado, un fenómeno llamado por la Agenda Hábitat la “Urbanización de la Pobreza”, es decir: asentamientos precarios.

Estos asentamientos estarán caracterizados por problemas para acceder al transporte público y estatus residencial inseguro, tenencia precaria. Acceso inadecuado al agua potable, al saneamiento básico y a otra infraestructura y viviendas de baja calidad estructural y hacinamiento.
Y aun hay familias que, como dijimos, son “exiliados urbanos” que ni siquiera pueden acceder a esos asentamiento irregulares, ya que también esas áreas irregularmente ocupadas, son manejadas por grupos de individuos que producen “mercados informales” de la tierra o las edificaciones ocupadas, cobrando también una renta para acceder a las mismas, a cambio de “protección” y una futura continuidad en el asentamiento.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Lo dice muy claramente el urbanista Jordi Borja, en su conferencia de cierre al “Seminario Internacional. Ciudades del 2010: Entre la sociedad del conocimiento y la desigualdad social” efectuado en México DF en noviembre pasado.

Borja recomienda y aclara que existe una relación directa entre ciudad y ciudadanía, es decir la ciudad ofrece condiciones necesarias para ejercer la ciudadanía. Estas son: la ordenación física; la seguridad; el acceso a los bienes y servicios básicos; la redistribución social; la integración político- cultural, en que los ciudadanos tiene que expresarse no solamente como voto, sino para exigir políticas públicas; donde todos los miembros tengan los mismos derechos y el espacio público sea, a la vez, un lugar de convivencia pero también un lugar de reivindicación y de reconocimiento.

Hay que ir armando políticas de vivienda a través de la municipalización, y salir de la planificación abstracta, es decir, las políticas urbanas tienen que formar parte de un programa político.

Será, entonces, ese programa político es el que determinará las acciones tomar, el que deberá evaluar si se necesita de un proyecto diseñado, de un plan jurídico, una concertación entre instituciones en lo público y lo privado, etcétera, pero no deberá partir de un planeamiento ni de un proyecto arquitectónico, debe que partir de un programa político de lo que se quiere para la ciudad.

Graciela Mariani
gramariani@gmail.com
Red Nuestras Ciudades

Publicaciones y links relacionados

Ciudad y ciudadanía: El desafío de nuestra época - Jordi Borja - México 2010 http://ciudadanosenred.com.mx/articulos/seminario-internacional-ciudades-del-2010-entre-sociedad-del

Agencia de Ecología Urbana de Barcelona – Salvador Rueda - Artículos varios
http://www.bcnecologia.net/

Estatuto da Cidade
http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/Leis/LEIS_2001/L10257.htm

La historia de las cosas (The Story of Stuff)- Annie Leonard – 2007
http://storyofstuff.org/

Guía para el monitoreo de la Meta 11 -.Nairobi, Mayo de 2003 - Informe de UN HABITAT (PDF) http://ww2.unhabitat.org/programmes/guo/documents/Guia%20Para%20Monitorear%20Meta%2011.pdf

Indicadores Urbanos y Ciudad (parte 2) - Graciela Mariani 2010
http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=8012

La seguridad es un valor en sí mismo o un requisito más?

En referencia a los últimos derrumbes y como generalmente ocurre en ocasiones tremendas como estas, surgen voces desde todos los rincones, aportando comentarios, que generalmente terminan perdiéndose en el farragoso trayecto que va desde el dolor a la culpa...

Intentando encontrar las causas de las cosas, me surgen algunas preguntas…

¿Es la seguridad uno valor intrínseco de nuestro pensamiento profesional o simplemente se trata de un requisito a cumplir?

¿Académicamente, estamos dándole a la seguridad la suficiente entidad como para hacer de ella un valor a la hora de gestar los profesionales?

Nos preguntamos el por qué en disciplinas más rigurosas como la nuclear o espacial, el control de calidad no alcanza y el aseguramiento de la calidad marca el sendero ¿Es capricho o responsabilidad frente al riesgo?

Indudablemente no ayuda en la toma de conciencia, una sociedad apurada, que habitualmente acelera cuando la luz del semáforo se torna amarilla o simplemente contempla con indiferencia que el árbol vencido por los años, pueda lastimar en su caída.

Y yendo particularmente al tablero, rige la buena costumbre de los documentos como planos, memorias de cálculo etc. Con sus tradicionales, “calculó”, “controló”, “aprobó” como personas independientes… es realmente así? ¿O los Chequers están ya desaparecidos, producto de la lucha de abaratamiento de costos incrementándose así la posibilidad del error?

¿No será el momento de hacer una revisión profunda de los procedimientos constructivos vigentes para asegurar la calidad del proyecto encomendado?

La revisión de la normativa presente en todas las fases del proyecto se impone, y la solidez en formación de los profesionales también.

Reflexionemos, por el mismo camino tendremos los mismos resultados.

Arq. Mariana Larumbe Araujo
"Comentario obligado" de Graciela Mariani, el El Sábado, 21 de agosto de 2010 a las 14:42.
Amparo, Ley Nacional e Insistencias.

Comentarios sobre el articulo de m2 por Sergio Kiernan en Pagina 12
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-1881-2010-07-04.html


Realmente el escribir en un diario no autoriza a alguien hablar mal de otro por como es o deja de ser como persona y no en su desempeño en la gestión que le ocupe. Conozco desde la facultad a Daniel Chain y aun hoy mantenemos una relación muy cordial, nunca me pareció descortés o soberbio, pero si así fuera que importancia tiene en términos profesionales????



Por otro lado sabemos que Pagina 12, es un medio mas que oficialista que lo único que busca es degradar la gestión de Macri y sino fuese asi como se explica el absoluto silencio hacia las terribles irregularidades que estamos sometidos en Vicente López, en donde están comprometidos Estado Nacional, Provincia y Municipio????


Con respecto a la evaluación manzana por manzana, es mas que correcto, ya que muchas veces en un entorno de alta densidad o densidad media, queda una construcción con avanzado estado de deterioro, sin ningún valor patrimonial, solo el de ser anterior a 1941 y muchísimas veces no vale la pena ser conservada y castigar a sus propietarios a perder el valor potencial de esa tierra.

El preservar por preservar nunca fue un tema discutible por el Instituto Argentino de Investigaciones de la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo (IAHAU) y todo el grupo formado por los arquitectos historiadores: Marina Waisman,Ramon Gutierrez, Alberto Nicolini y Jose Maria Peña he asistido a varias de sus jornadas y seminarios y junto a este ultimo y su equipo, formamos el Centro del Instituto en Buenos Aires en el año 1981.



El espíritu de este grupo de investigadores, que se diferenciaba de los que querían preservar el edifico patrimonial, como elemento aislado, era que veían a la ciudad en su conjunto, estudiaban su trama y paisaje urbano. Y este fue el espíritu que llevo al Arq. Peña a negociar con el entonces Intendente de Buenos Aires Brigadier Osvaldo Cacciatore, la apertura de avenidas y construcción de la actual autopista 25 de Mayo a cambio de la preservación del "Centro histórico de la Ciudad", determinando un área que se llamo U24.



Perdimos edificaciones invaluables y una trama urbana colonial que no recuperaremos, pero ganamos un Centro Histórico y un nuevo concepto en materia de preservación que es el que se defiende hoy en día.



He hecho esta breve narración para decir que a veces hay que ceder un poco para saber ganar mucho mas, pero cuando la urgencia por escribir notas sensacionalistas nos hace insultar la labor profesional bien intencionada, realmente estamos con los pies fuera del plato, o para decirlo mas claramente: cayendo muy bajo.



Con respecto al amparo presentado por Basta de Demoler por la Torre Quartier, el mismo es absolutamente explicito por si solo y no solo estoy totalmente de acuerdo sino que he seguido con atención el tema desde el comienzo y fui una de las firmas que lo acompaño.



Y el proyecto de ley del patrimonio del Diputado Piemonte, cuyo fundamento expresado en este articulo, “una visión más moderna del patrimonio, que salga de la pieza notable, del monumento, y tome conjuntos por prioridades sociales, etnográficas y ambientales” no fue ni mas ni menos que el pensamiento de estos Arquitectos Historiadores a los que hice referencia, que eran de una claridad conceptual inusual y visionaria.



Pero lo otro, para degradar a una administración y al Consejo Asesor de Asunto Patrimoniales, el uso de un insulto a un colega, no es mas que una chicana, que transforma un articulo que podría ser interesante, en uno digno de un pasquín de mala muerte.



Arq.DPUR Graciela Mariani

http://nuestras-ciudades.blogspot.com/

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"Unir la ciudad sin homogeneizarla"

Los desafíos del Programa Favela-Barrio en Brasil

En el contexto del Seminario-Taller "Vivienda Social" desarrollado los días 4, 6 y 7 de mayo en las instalaciones de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario que contó con un promedio de 400 asistentes y bajo el eje "Estrategias de Articulación Urbana: intervenciones en las escalas pequeña, mediana, grande y extra-grande" tuvo lugar el pasado 7 de mayo la exposición del arquitecto Jorge Mario Jáuregui, responsable del Programa Favela-Barrio en Río de Janeiro, Brasil, disertación con la cuál se cerró el seminario. enREDando concurrió al evento y aquí se relata la interesante experiencia del arquitecto rosarino en la urbanización de las favelas brasileras.

Jorge Mario Jáuregui es rosarino y egresó en 1973 de la Facultad de Arquitectura de la UNR. Con posterioridad se trasladó a Brasil, más específicamente a Río de Janeiro, donde desarrolló proyectos a escala urbana tanto en la ciudad formal como informal (en las favelas) y proyectos de reurbanización de calles de la misma ciudad. Ganador de múltiples premios, representante del vecino país en la Bienal que se realizó en Venecia, el arquitecto desarrolló una exposición sin desperdicio sobre el Programa Favela-Barrio financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que un equipo de trabajo se encuentra desarrollando en diferentes comunidades de tamaño medio de la ciudad de Rio de Janeiro, en algunas de ellas ya finalizado. Las comunidades de tamaño medio, bajo el anterior programa, comprenden entre 1.000 y 2.500 familias cada una, mientras que las favelas con un número de habitantes mayor a las 2.500 familias disponen de otro programa denominado Grandes Favelas, como es el caso de la favela Río das Pedras, en la que viven 12.000 familias.
Vidigal, Fernão Cardim, Salgueiro, Río das Pedras, Fubá, el conjunto de once favelas denominado Complejo del Alemán, Campinho, Macacos, son algunas de las veinte favelas de la ciudad de Rio en las que trabaja este programa que plantea un nuevo abordaje de lo urbano. Favelas que manifiestan -así como en otras regiones las denominadas villas miseria, poblaciones o callampas- el desajuste social verificable en toda América Latina, compartiendo todas ellas "el hecho de ser una parte de la ciudad que no se quiere registrar", como manifiesta Jáuregui.
Una canción a todo volumen de una banda de Río fue la introducción escogida por Jáuregui para comenzar con su disertación y, a continuación, el planteo de los interrogantes fundamentales al momento de abordar las áreas de control restringido en Río de Janeiro (puesto que el control solo vale para la parte formal de la ciudad): ¿Cómo es la parte informal o involuntaria? ¿Qué complejidad comprende? ¿Cómo pensar su rearticulación con el resto de la ciudad, vale decir, cómo integrar ordenadamente los asentamientos irregulares? Porque la idea original del mencionado programa consiste en "fortificar los lugares respetando su identidad", en palabras de Jáuregui, intentando "abrir el camino para democratizar el disfrute de la urbanidad, tornándola accesible a todos los ciudadanos", lo que supone "garantizar la accesibilidad a cada sitio y aumentar sus conexiones con el entorno" y "no retirar a nadie de su lugar para no cortar los lazos sociales existentes".
La ciudad metropolitana o megalópoli, resultado de la globalización, presenta problemas que se han tornado cruciales: por un lado, sectores sociales que gozan de los privilegios que se derivan -para ellos- de la sociedad y de la economía y, por el otro lado, ese "resto" de sectores que injustamente ya no constituyen la excepción minoritaria sino la regla mayoritaria.
Tan sólo en la ciudad de Río de Janeiro, las favelas o no-lugares (puesto que hasta hace unos pocos años no se incluían en los registros del poder público) constituyen el hogar de aproximadamente 1.500.000 personas que viven en condiciones extremadamente precarias, ignoradas al no considerarse parte del "cuerpo" formal de la ciudad, como esa parte de la imagen corporal de un sujeto que, al no resultar agradable, al no responder a los estándares estéticos dominantes, se prefiere obviarla.
Rearticular las favelas con la ciudad formal, esa es la meta perseguida. Se trabaja por "unir la ciudad sin homogeneizarla, respetando la identidad de cada territorio", explicó el arquitecto porque "no se trata de adecuar o adaptar sino de interpretar, escuchar las demandas", teniendo presente que "la ciudad se define siempre por sus contrastes". Favorecer los flujos, facilitar la integración de lo físico, lo social y lo ecológico, convirtiendo el caos en orden pero evitando imponer los estándares de la ciudad ordenada o formal.
El Programa Favela-Barrio se estructura sobre la base de una propuesta de trabajo transdisciplinaria, dada la complejidad del objeto de abordaje, transdisciplinariedad que rompe las barreras entre disciplinas como el psicoanálisis (en función de la escucha, la interpretación de las demandas), la filosofía (desde pensadores como Deleuze y Guattarí), el urbanismo en arquitectura, todas las ingenierías, la sociológía (en virtud de comprender los aspectos relacionales), además de la integración de las políticas sociales y los aspectos jurídicos que atraviesan la problemática de los asentamientos irregulares y sus habitantes. Cuando se finaliza con las obras de una favela, el equipo de trabajo debe elaborar un proyecto de ley específicamente diseñado para dicho lugar, en función de adaptar sus características específicas al código general de la ciudad.
Primero, la urbanización descontrolada y la exclusión social, bajo el peso de una globalización desterritorializante; después, la rearticulación y la conectividad por la que trabaja el Programa Favela-Barrio, uniéndose a los movimientos reterritorializantes. La construcción de guarderías, centros culturales, centros profesionalizantes, deportivos, núcleos de apoyo a las actividades comunitarias, representan la presencia del poder público hasta ese momento inexistente y la generación de un nuevo sentido de pertenencia sustentado en las demandas de los pobladores y en la amplificación y revalorización de los lugares preconstituídos y la red de relaciones preexistentes.
"Una ciudad nos llega por los ojos y por los pies", una frase de Walter Benjamin que Jáuregui actualizó acertadamente, quizás intentando señalar que son los pasos del flaneur, la deriva del curioso, los andares del habitante en su vida cotidiana, los que dibujan un barrio. Pensar los bloques del barrio como células, pensar la ciudad como un cuerpo viviente, para conectar esas partes, para que los flujos de informaciones y de capital, los flujos naturales y electrónicos atraviesen todo y para que los movimientos de personas, de mercaderías, de ideas y de vehículos puedan hallar su máxima expresión.
"El desafío continúa siendo, en América Latina en particular, contribuír para disminuír las distancias entre integrados y excluídos de los beneficios de la vida urbana, entre conectados y desconectados, entre lo formal y lo informal". Porque como destacó Jáuregui al finalizar su disertación, la miseria no es sólo económica y esas otras miserias también demandan ser escuchadas.

www.jauregui.arq.br

Noticias

CUENCA DEL MATANZA-RIACHUELO - Proponen un Parque Integrador
Se continúa lentamente en la recuperación de la cuenca - 16/03/2010



URBANO / PROYECTO FINAL
Los planes para el Riachuelo

El Gobierno porteño propone solucionar el viejo problema del Riachuelo mediante un Parque Integrador. Detalle de las obras y de los concursos que precedieron a esta iniciativa.

La franja costera que bordea el Riachuelo es una serpentina de tierras abandonadas, con asentamientos precarios, depósitos, galpones e industrias. Degradada, el área de la cuenca Matanza Riachuelo es una de las prioridades del Ministerio de Desarrollo Urbano del gobierno porteño, que busca una oportunidad para transformar la zona en un "Parque Integrador".


En una entrevista con Diario de Arquitectura, el ministro Daniel Chaín profundizó las medidas que su cartera puso en marcha para reconvertir "este pasivo ambiental en activo, con políticas concretas y un trabajo de reconstrucción cultural". El problema no se soluciona con acupuntura, hace falta un sistema que termine con el abandono y la desidia", dijo el funcionario.

Para elaborar este plan, el ministerio de Desarrollo Urbano elaboró un diagnóstico de la situación con el fin de destacar las obras más urgentes y necesarias. Entre ellas, reconoció que hace falta un fuerte impulso a la infraestructura hidráulica, mejorar la reconversión de áreas industriales y de servicios y promover la conectividad entre la provincia y la Capital Federal. Además, pautó obras de mejoramiento en asentamientos irregulares, la recuperación y saneamiento de los lagos aliviadores del sur y la transformación del borde del Riachuelo en un eje ambiental. "Son once kilómetros de ribera. Es necesario unificar y consensuar proyectos. No queremos tapar al Riachuelo con una autopista. Pero sí generar atractivos para modificarlo. No es una obrita menor la de crear un entorno ambiental apto y revalorizar el sector", señaló Chaín.

Entre las acciones previstas figura incrementar la conectividad transversal sobre el Riachuelo a través de nuevos puentes y emprendimientos conjuntos con los partidos de la cuenca: Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora. Además, completar y adecuar la red de autopistas para inducir la circulación del transporte de carga.

Con vistas a conectar la Ciudad con el Sur el Gobierno porteño elaboró un plan de diseño y construcción escalonada de puentes nuevos: el Roca Patricios (ubicado en la Av. Patricios, para comunicar la ciudad con Avellaneda), el Puente AU7 Lacarra (conecta con Lanús) y el reemplazo del viejo puente La Noria, que conecta con Lomas de Zamora, una obra terminada. Estos tres municipios agrupan 1.375.000 personas, gran parte de la cual se desplaza cotidianamente a la ciudad.

El Puente Roca Patricios unirá la Av. Patricios de la Ciudad con la Av. Roca de Avellaneda. Si bien los convenios ya fueron firmados, las consultorías están adjudicadas aún no hay fecha de inicio de obra. "A fines de abril entregan el anteproyecto. Y con esa herramienta se llamará a licitación", aseguran en AUSA S.A. (Autopistas Urbanas). Del concurso de ideas convocado por AUSA se seleccionó a una Unión Transitoria de Empresas conformada por las empresas Poyry y AC&A.

Según el proyecto, el puente será "fijo, apto para el tránsito vehicular y peatonal y con cuatro carriles". La idea es que alivie el tránsito del Puente Pueyrredón y que integre los sectores industriales que se emplazan en ambas márgenes del Riachuelo.

La obra consistirá en la "implantación de un puente que vincule ambas márgenes en forma transversal, combinando materiales como acero y hormigón armado, a fin de lograr una estructura apta en cuanto a resistencia y funcionalidad.

Además, su estructura será giratoria, para permitir la navegabilidad en el Riachuelo. La conexión tendrá un largo aproximado de 70 metros ", afirman en AUSA. En tanto la construcción del Puente AU 7 Lacarra está en "estudio de factibilidad junto al municipio de Lanús", según el ministerio de Desarrollo Urbano. El arquitecto Chain destaca entre los avances de este mega plan la finalización de las obras en el Puente La Noria, el reacondicionamiento del Puente Bosch y las obras terminadas en los puentes Uriburu y Pueyrredón. "Con esta obra se recuperó una vía estratégica para el tránsito pesado y se optimizó la conectividad vial entre la ciudad y el Sur", dijo el funcionario.

Entre la lista de concursos de ideas y anteproyectos realizados función de transformar los bordes del Riachuelo en corredores verdes integrados a la Ciudad figuran el Parque Lineal del Sur, el Parque Cívico, Barracas Central, el entorno del Transbordador Nicolás Avellaneda y las plazoletas A. Magaldi y M. Unamuno. Si bien Chaín reconoció que la ejecución del proyecto ganador del Parque Lineal del Sur "transciende la posibilidad de hacerlo en una sola administración", la propuesta tiene buena aceptación. Se trata de un gran corredor verde diseñado por los estudios AFRA y ONAS, (primer premio), gracias a una visión macro del problema y al planteo de una estrategia general de espacios verdes, con bicisendas y sectores peatonales.

Los ganadores del concurso Parque Cívico de la Ciudad de Buenos Aires proponen la conformación espacial de un área central como gran Plaza Cívica a partir de la cual se replantea la conformación de tejido urbano como forma de construir trama, que permita integrar el proyecto a la situación de borde existente, según los autores Luis Bruno, Leonardo Lotopolsky, Marcelo Lorelli y Edgardo Minond. En tanto, el concurso Ribera de Riachuelo apunta a crear un sistema de espacios públicos encadenados y vincular el paseo costero con la Dársena Sur. Así buscan conectar el área, con Puerto Madero, el mojón ABC1 del Sur, según los ganadores, Federico Azubel, Ignacio Trabucchi y Walter Viggiano (ATV Arquitectos). El proyecto incluye además la creación de una plaza en la cabecera Norte del Transbordador y obras para mejorar el malecón con la idea de disolver los bordes entre el muelle y el entorno.

El desarrollo de un plan hidráulico que amplíe la red pluvial con la ejecución de sumideros, nexos, bocas de registro y cámaras de enlace y el rediseño urbano, vehicular y peatonal en las avenidas Sáenz y Ribera del Riachuelo completan el menú de acciones que el gobierno porteño tiene previsto desplegar para reconvertir la zona en un gran corredor, con servicios, oferta cultural y calidad ambiental. "¿Cómo resuelvo un río si no están resueltas las cuencas?", se pregunta Chaín. Y anuncia que hay "obras concretas en marcha para sacar agua: Estructuras pluviales que llevarán agua al arroyo entubado que desemboca en el Riachuelo. Y además, obras que evitarán el estancamiento de agua". Los conductos se están instalando en las cuencas Ochoa Elía, boca Barracas (falta una estación de bombeo para terminar la obra) y Erézcano Cildáñez. «
(fuente)