Buenos Aires, ciudad segregada
Por guillermo tella* - especial para ARQ
La tendencia creciente hacia la segregación residencial evidencia el fuerte proceso de fragmentación social y urbana por el que atraviesa la ciudad. ¿Es una situación espontánea o está impulsada por políticas activas?
CIUDAD SEGREGADA. La villa 1-11-14 y el paisaje urbano.
Hasta los años ´80 el desarrollo urbano tendía a concentrar a la población de mayores ingresos en las áreas consolidadas y ofrecía gradientes de decrecimiento social y físico hacia la periferia. Así, los sectores medios aseguraban cierta distancia entre ricos y pobres, con espacios públicos de calidad en el centro y espacios deteriorados en los bordes.
La pobreza informal se recluía en aglomeraciones de áreas periféricas. Sin embargo, en la actualidad, muchos de los nuevos desarrollos residenciales de prestigio han abandonado sus barrios tradicionales de concentración para alojarse en zonas de periferia –sitio de residencia tradicional de los sectores pobres–, acortando las distancias entre sí en la disputa por el territorio.
Con menor separación física entre grupos sociales, se consagran marcados contrastes y una distribución asimétrica de oportunidades. El espacio público expresa las desigualdades urbanas en respuesta a esas fuertes diferencias sociales. Entonces, el proceso creciente de segregación de grupos pauperizados genera una periferia homogéneamente pobre. Más que por condiciones étnicas, migratorias, religiosas o etarias, la segregación residencial que afecta a Buenos Aires es predominantemente de carácter socioeconómico. Esto determina un distanciamiento social de la población en el territorio. En efecto, así planteada, esta segregación corresponde a un proceso de formulación de acuerdos colectivos.
Entonces, la segregación en la ciudad no trataría de un proceso espontáneo sino, por el contrario, de un proceso construido. Cuando se consolida la homogeneidad social en el espacio los efectos se tornan negativos, porque las minorías son excluidas y empujadas hacia áreas peores y se produce la desintegración social entre pobres, impulsados por el mercado de tierras.
La ocupación reciente por sectores de altos ingresos en áreas de periferia, en territorio de población pobre, intensifica la separación y promueve una aproximación de diferentes grupos sociales en el espacio. Allí entonces surgen los puestos de seguridad, los altos muros y los cercos electrificados al mismo tiempo que disminuye la distancia física entre ricos y pobres.
Asimismo, el intenso desarrollo inmobiliario de las periferias ha contribuido a intensificar también la segregación, que se tornó más aguda en una superficie más reducida. Y, por otro lado, los programas habitacionales impulsados por el Estado eligen localizarse en aquellos suelos más depreciados, asentando pobres donde ya los había, consolidando pobreza donde ya existía. El Estado fija tamaños mínimos de lotes, usos del suelo y condiciones de edificación. El nuevo paisaje de la ciudad, homogéneo en pobreza y en desigualdades, forma parte de políticas impulsadas y sostenidas oficialmente.
La segregación residencial de Buenos Aires no resulta ser un proceso tendencial sino, por el contrario, provocado, inducido, planificado e instituido. Como este tipo de dinámicas está vinculado a la propia acción del Estado, existen pues oportunidades para operar con estrategias que tiendan al control de sus efectos.
La segregación genera problemas urbanos de accesibilidad y de falta de servicios y de equipamientos, y otros sociales derivados del aislamiento físico. Si bien las distancias sociales se han incrementado, en los mismos términos se han reducido las espaciales. Esta aproximación conduce a procesos de fortificación extrema de unos y de desintegración social de otros.
En este marco, uno de los objetivos centrales de toda política debiera ser el incremento de la diversidad social en el espacio. El fortalecimiento de identidades territoriales y del sentido de pertenencia a un barrio es una efectiva manera de intervención para asegurar un mayor acceso a la ciudad por parte de los diferentes sectores sociales, incluso los más vulnerables.
La intervención directa sobre las áreas de guetización, sobrepobladas, tugurizadas y vandalizadas, permitiría generar nuevos desarrollos residenciales en áreas medias. Asimismo, es importante colaborar en el impulso a grupos de minorías a partir de su sobre-representación, de modo de instalar diversidad donde no la había, consolidando a las pequeñas comunidades locales.
También es necesario abordar aquellos problemas de desintegración social y de violencia de muchos barrios populares de la ciudad. Por otro lado, en el menú de políticas a aplicar, debieran promoverse mecanismos de transferencia del potencial constructivo de áreas a preservar hacia otras estratégicas a desarrollar, de modo de evitar alzas especulativas de los precios del suelo.
Buenos Aires debe asumir sus problemas crecientes de segregación residencial. Solo así podrá comenzar luego a aplicar programas de actuación en favor de una movilidad social ascendente que reoriente a las dinámicas urbanas y que promueva un mayor acceso a la ciudad, con una mayor interacción física entre grupos que comparten el territorio.
Cabe destacar que la provincia de Buenos Aires acaba de aprobar la denominada Ley de Acceso Justo al Hábitat. Esta disposición afecta a los emprendimientos privados con predios con más de 5.000 m2 de superficie, que deberán ceder “el 10 % de la superficie o su equivalente en dinero” para el desarrollo de viviendas sociales. De esta manera comienza a promoverse como política la mixtura social, la articulación entre las diferencias.
Fomentar la reintegración social y urbana es fundamental para el abordaje de la segregación en la ciudad. Sin embargo, en todos estos procesos hay un papel de liderazgo político en favor del derecho a la ciudad que el Estado indelegablemente debe asumir. De no ser así, deberemos resignarnos a vivir en una ciudad cada vez más fragmentada, más injusta, más violenta.
* Arquitecto - Doctor en Urbanismo
DESARROLLO ARMÓNICO EN LA CIUDAD DEL FUTURO
Miércoles, 18 de Abril de 2012 11:08
Resumen de la exposición del Arq. Enrique García Espil, presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, en el marco de la 59º Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, llevada a cabo el pasado 29 de noviembre de 2011.
Estamos en un mundo que cambia cada vez más rápido y más profundamente. Actualmente, hay más de 7.000 millones de habitantes en el mundo. El 60% vive en las ciudades, cuando hace 100 años vivía el 5%; es decir, en 100 años multiplicamos por 12 el porcentaje pero, además, sobre un total de población mucho mayor. La población rural es hoy el doble de la que había 100 años atrás pero la población urbana creció 56 veces. Esto en 100 años que, para la historia de la humanidad es un plazo breve, en Argentina, según los resultados preliminares del censo del 2010, el 92% de la población es urbana.
MEGACIUDADES
Las ciudades, durante más de 10.000 años, ocuparon una pequeña porción de la superficie de la tierra, y allí vivían algunas decenas de miles de personas. A partir de la revolución industrial, en el siglo XIX, la gente comenzó a migrar a las ciudades en busca de trabajo y aparecieron las metrópolis, las grandes ciudades, que rebasaban sus límites originales y anexaban los suburbios como parte de la superficie de estas ciudades.Al final de la década de los ´60, se comenzó a hablar de las megaciudades, es decir, grupos de grandes ciudades que empezaban a tener mucha vinculación entre ellas que constituían áreas urbanas completas. La costa este de los Estados Unidos, fue la primer megaciudad identificada por un geógrafo francés en 1968.
Aún cuando no han pasado todavía 50 años desde entonces las megaciudades se extienden hoy por todos los Estados Unidos y Europa pero, también, se van desarrollando en América Latina, Asia y África. Las fotos satelitales de la Tierra nos muestran redes continuas que se densifican día a día en todos los continentes, con casos como Japón que ya es una isla-ciudad urbana.
Pero no siempre la vinculación tiene que ser física. Un ejemplo claro de ello es el caso de Nueva York y Londres que por más que no están físicamente vinculadas, es tanta la vinculación de comunicaciones, comercio y todo tipo de actividades, que empiezan a conformar un área conocida, por las iniciales de ambas ciudades, como NYLON.
La isla de Japón es toda otra gran ciudad de punta a punta donde no se tarda más de 80 minutos en llegar de una punta a la otra.
MUNDO URBANO
El mundo que vivimos hoy busca nuevas líneas de urbanización y de grandes ciudades del mundo desarrollado. Es en esas ciudades es donde se concentra hoy la población, como también el conocimiento y la producción. Allí está el desafío de construir la modernidad pero si no resolvemos los problemas de la urbanización condenamos a millones de personas a vivir fuera de condiciones dignas de vivienda, de educación, de salud, de transporte y de trabajo.
En el mundo de hoy no existe más la separación entre la vida urbana y una vida rural totalmente distinta. Por un lado, porque la población se traslada a las ciudades. Por ejemplo, en China pasan del mundo rural al urbano 40 millones de personas cada año. Y por otra parte, porque la actividad que se desarrolla en el mundo rural es hoy, a través de la tecnología, organizada y dirigida desde los ámbitos urbanos.
Se estima que la población que está fuera de las ciudades será cada vez menor. En la actualidad, el 8% de los ciudadanos argentinos no vive en centros urbanos y un 40% en todo el mundo. Se calcula que en el 2050 el 80% de la población mundial será urbana.
Si se miran fotos de las ciudades parecería ser que el mundo de la ciudad es casi el mundo de la perfección, sin embargo, la realidad es que simultáneamente presenta los mayores desarrollos pero también las mayores necesidades. Por eso, o asumimos los desafíos y nos ponemos a construir la ciudad del siglo XXI o renunciamos al futuro con calidad de vida para la gente.
No hay ninguna posibilidad de pensar que el mundo puede desarrollarse armónicamente sin una fuerte actividad de construir viviendas, escuelas, hospitales, lugares de trabajo, de recreación y transporte en cada uno de los centros urbanos.
DESIGUALDAD
Hay que tener en cuenta que la vida de las ciudades hoy tiene grandes contrastes, por un lado modernidad y bienestar y por el otro pobreza y marginalidad. Este es el tema central del que hay que tomar conciencia en el mundo de la construcción. Nosotros construimos para solucionar problemas concretos, pero tenemos que tener presente que la construcción, además, es la actividad que cambia la calidad de vida y puede permitir que la gente viva mejor.Esta coexistencia de pobreza, miseria y riqueza es el desafío para optar entre el desarrollo y el atraso. Esto es parte sustantiva de las ciudades contemporáneas. Por ende, es una cuestión de equilibrios y de inversión constante en viviendas, espacios públicos, para el trabajo, para la educación, y para el transporte.
CONSTRUIR BIEN
¿Cuál es el papel de los que estamos involucrados en el mundo de la construcción? El mundo moderno plantea desafíos que hay que responder, no sólo a los sectores académicos y universitarios, sino también al común de la gente. El mundo de hoy es cada vez más complejo y en ese mundo estamos llamados a actuar.¿Qué tenemos que hacer? Hay soluciones falsas, inconducentes, como lo es para mi la que plantea la película The Truman Show, un mundo sin crecimiento, sin densidad, sin necesidades, es el ejemplo perfecto de los que piden que las ciudades no crezcan y que no haya migración. Eso es negar la realidad y, por consiguiente, renunciar a nuestro papel en la tarea de construir un mundo mejor, suponiendo que es posible frenar el mundo, congelar la realidad, evitar que las ciudades crezcan y que la gente se mueva.
Pero hacer obras sin programas y sin planes no es una solución. Tampoco resolveremos los problemas globales con pequeñas obras aisladas. Una escuela o una urbanización de una villa son obras positivas y admirables pero no resuelven el problema central. Hay que construir mucho y hay que hacerlo bien. Este es el desafío del momento, es lo que debemos hacer en este siglo.
SOLUCIONES EFICIENTES
Veamos algunos casos: el primero es un tema de transporte y calidad ambiental, dos asuntos centrales para la calidad de vida. Un proyecto que fue creado hace cerca de diez años es soterrar el ferrocarril Sarmiento y generar 11 kilómetros de espacios verdes en la superficie. Soterrar un ferrocarril significa poder pasar una frecuencia de un tren cada ocho minutos a uno cada dos; es decir, quintuplicar la frecuencia es mejorar la calidad de vida de la gente que viaja sin modificar la superficie de la ciudad y además agregar espacios verdes que tendrían como vecinos cercanos al 11% de la población de la ciudad de Buenos Aires.Por otra parte, el problema de los residuos es uno de los cuellos de botella: o lo resolvemos o tenemos que resignarnos a que la vida desaparezca de este planeta. En Copenhague, Dinamarca, basándose en el dato que las ciudades consumen más energía de la que pueden producir y producen más residuos de los que pueden digerir la ciudad asumió el compromiso de convertir sus residuos en energía, con lo cual toma una postura muy avanzada en lo ambiental. La quema de residuos genera energía y, como resultado del procedimiento para evitar la producción de dioxinas, se produce una pasta inocua. El maravilloso edificio con la pasta de los residuos produce nieve artificial que, sobre el techo inclinado, se usa como pistas de esquí que disfrutan los ciudadanos tanto en invierno como en verano. Con esta medida se mejora el problema energético, de la basura, y se crea un edificio público que genera adhesión de los vecinos, es decir, todos quieren tener estas pistas de esquí cerca de su casa. Esta manera innovadora de invertir es lo que estamos necesitando en todos los aspectos.
CREATIVIDAD
Los problemas hay que enfrentarlos con soluciones y eso, en el mundo contemporáneo, es construir bien. Pero no alcanza con hacer pequeñas cosas, hay que hacer mucho. Hoy como nunca la sociedad mundial y la Argentina requieren construcción de gran calidad y en gran escala. Lo que es importante es tomar conciencia de que esto no es sólo una idea abstracta, es también posibilitar calidad de vida.Hay que tomar una posición creativa y desarrollar un mundo moderno, para lo cual hace falta dejar de lado las ideas antiguas y aceptar que son las ciudades las que necesitan las inversiones en construcción para otorgar una mejor calidad de vida a todos sus habitantes. Ese es nuestro principal desafío.
"Después del Movimiento Moderno" de Josep María Montaner
LA ARQUITECTURA DE LA CIUDAD (II)
En 1966 Aldo Rossi publica su obra más trascendental y a la larga uno de los libros más influyentes de la arquitectura del siglo XX. Un texto que alcanza un papel representativo similar al de los tratados de la época clásica. Este libro se titula La arquitectura de la ciudad y su pretensión es la de entender siempre la arquitectura en relación a la Ciudad, a su gestión política, memoria, ordenanzas, trazado y estructura de la propiedad urbana. En su libro, Rossi habla poco de arquitectura y de arquitectos; construye el sabio tejido del libro a partir de los diferentes puntos de vista desde los que puede contemplarse la ciudad: desde la antropología, la psicología, la geografía, el arte, la novela, la economía, la política.
Hemos de tener en cuenta que en el contexto cultural y geográfico europeo, la ciudad, tras los desastres de la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en un bien escaso y enfermo que debe ser cuidadosamente reconstruido. Ello explica el drástico cambio de visión que se ha producido respecto a la ciudad. Es la distancia que va del texto de Ludwig Hilberseimer, La arquitectura de la gran ciudad (1927) -una ciudad ingenieril que se expresa a partir de los edificios más avanzados que se están realizando, es decir, aeropuertos, terminales de autobuses, oficinas, naves industriales, puertos, grandes edificios comerciales- hasta el texto de Rossi, La arquitectura de la ciudad, entendiendo la ciudad como un bien histórico y cultural, como la familiar ciudad europea del siglo XIX.
Años antes, en 1956, en uno de sus primeros artículos, Aldo Rossi había desarrollado uno de los conceptos transmitidos por su maestro, relacionado con la historia y la memoria. Se trata del concepto de tradición, entendida como un orden a partir del cual se puede llegar a otro más amplio y nuevo por medio de la crítica racional. En estos años se extiende la convicción de que la tradición de lo nuevo generada por las vanguardias ha reducido todas las demás tradiciones a algo trivial. Es necesario, por lo tanto, adoptar una postura crítica respecto a la mitificación de lo nuevo.
La arquitectura de la ciudad proponía toda una serie de criterios metodológicos que muy pronto fueron adoptados por una gran parte de la arquitectura contemporánea, en especial en Europa.
Uno de los conceptos de partida del libro es la crítica a lo que Rossi llama el «funcionalismo ingenuo». De hecho, esta dura crítica al funcionalismo está también en Mínima Moralia, de T.W. Adorno, uno de los autores que ha influido sobre Rossi. Desde la propia arquitectura Rossi hace referencia a la crisis de todas aquellas concepciones mecanicistas, ya sea de la sociedad, de la antropología -como Malinowski-, de la geografía -como Ratzel- y de la ciudad.
Demuestra cómo no existe una relación unívoca y lineal entre las formas y las funciones. Las formas no son directamente el resultado de las funciones sino que van mucho más allá de las estrictas funciones.
Años más tarde, en Autobiografía científica (1981) insistirá en que «siempre ha afirmado que los lugares son más fuertes que las personas, el escenario más que el acontecimiento. Esa posibilidad de permanencia es lo único que hace al paisaje o a las cosas construidas superiores a las personas».
En este sentido, es clarificadora su admiración por los arquitectos iluministas franceses. En 1967, en su introducción a la edición italiana de Architettura, Saggio sull'arte de Etienne-Louis Boullée, Aldo Rossi escribe: «El gan interés que sentimos por Boullée como teórico... se funda en este rechazo de la posición funcionalista de la arquitectura, con la consiguiente negación a identificar el pensamiento de la arquitectura con la obra construida.» Según Boullée «hay que concebir para poder obrar. Nuestros primeros padres construyeron sus cabañas sólo después de haber concebido su imagen. Esa creación que constituye la arquitectura es una producción del espíritu por medio de la cual podemos definir el arte de producir y de llevar a la perfección cualquier edificio. El arte de construir no es pues más que un arte secundario que me parece conveniente definir como la parte científica de la arquitectura»,''
Vanas décadas de reutilización de edificios históricos para nuevos usos nos han demostrado ampliamente lo que defendía Rossi: la forma es más fuerte que cualquier atribución de uso e incluso la máxima precisión arquitectónica favorece una mayor libertad funcional, un posterior cambio de destino.
De hecho, más allá de lo señalado por Aldo Rossi, es un hecho destacable que la arquitectura de las últimas décadas se ha distinguido por su capacidad de reconvertir la vieja arquitectura para nuevos usos.
Una de las imágenes más genuinas de la situación posmoderna de la arquitectura es la de los contrastes formales que genera este cambio de usos: estaciones convertidas en museos, palacios rehabilitados como sedes de administraciones públicas, iglesias reconvertidas en despachos, museos o discotecas.
Otra de las aportaciones clave que aparece en el texto de Aldo Rossi es la consideración de los dos elementos básicos de la ciudad, los dos diferentes tipos de piezas que, según la clasificación aristotélica de esfera pública y esfera privada pueden establecerse. Por una parte, los monumentos, los elementos primarios, aquellos edificios o espacios públicos pertenecientes a la esfera publica, que crecen siempre puntualmente, que constituyen operaciones irrepetibles y que están promovidas por destacados esfuerzos colectivos, y por otra parte, las áreas residenciales, la vivienda, que crece siempre por áreas y que conforma el tejido básico de la ciudad.
Cada una de las tipologías arquitectónicas residenciales -casas entre medianeras, bloques, torres, viviendas apareadas, etc.- está pensada desde la lógica de la repetición. La esencia del tipo residencial genuino del siglo XIX -la casa plurifamiliar entre medianeras desarrollada en profundidad- son sus medianeras, aquellos muros ciegos que quedan a la espera de que una casa de similares características tipológicas se sitúe a su lado.
Esta división entre monumentos y tejido residencial, que puede parecer obvia e inofensiva, ha tenido una enorme trascendencia y es un instrumento básico para la intervención en la ciudad histórica. La revalorización del monumento como hito privilegiado para definir la imagen y carácter de la ciudad -la voluntad de recuperar la idea de monumentalidad había sido ya anunciada en los años cuarenta por arquitectos y críticos como Ernesto N. Rogers, Josep Lluis Sert, Sigfned Qiedion, Louis Kahn o J.M. Richards- tiene consecuencias teóricas trascendentales y implica una visión de la ciudad opuesta a la del Movimiento Moderno. La idea de ciudad racionalista, expresada, por ejemplo, por Ernst May, se basaba en una concepción mecanicista y reductiva, desarrollada según un proceso sumativo y lineal: varias camas forman una célula de vivienda, varias células de vivienda forman una unidad tipológica o edificio, varios edificios forman un barrio, varios barrios son la ciudad. Si en este esquema el monumento no se ha tenido en cuenta, desde el momento en que es resituado en su lugar central, el esquema maquinista del racionalismo, en el que el monumento no existía, salta por los aires.
Rossi pone de manifiesto que la ciudad histórica se ha proyectado en el orden inverso al planteado por el urbanismo racionalista.
Sin embargo, por otra parte, recuperar la idea de monumentalidad significa también recuperar todo el lastre que va unido a ella.
Monumentalidad comporta una concepción estática del mundo, significa un retroceso respecto a los planteamientos de las vanguardias. Precisamente uno de los diecisiete puntos de la arquitectura neoplástica que Theo van Doesburg publicó en 1925 se basaba en superar la idea de monumentalidad contra «una arquitectura de transformación, de ligereza y de transparencia». Por lo tanto, se volvía a la visión estática y al deseo de monumentalidad, solidez y permanencia de la arquitectura académica y se eludía la concepción más efímera y ligera de la arquitectura propuesta por el Movimiento Moderno.
Otra crítica a posteriori que puede hacerse a esta aportación teórica de Rossi -entender la ciudad conformada por repetitivo tejido residencia y singulares elementos primarios- es la siguiente: si estudiamos los edificios públicos que surgen en las periferias de toda ciudad industrial -fábricas, hospitales, hospicios, escuelas modelo, maternidades, prisiones, mataderos, etc, es decir, parte de lo que se ha denominado los equipamientos del poder, comprobamos que no responden en su forma a la idea de singularidad de los monumentos.
Se trata de una arquitectura pública, pero más funcional que monumental, no basada en la singularidad sino en el crecimiento mediante la repetición de naves, galerías, pabellones, estructuras en torno a patios, etc. En esto, su lógica morfológica está más próxima a la lógica de la repetición y adición de la residencia que a la de la singularidad de los monumentos. Sus grandes espacios interiores se basan en la flexibilidad e indeterminación. Su lenguaje responde a una lógica productiva alejada de los estilos cultos y monumentales.
La «crítica tipológica»
Otro de los conceptos básicos reutilizados por Aldo Rossi y por muchos otros arquitectos europeos es el de tipología arquitectónica. De hecho, críticos y arquitectos italianos, desde finales de los años cincuenta, han vuelto a utilizar este concepto. Saverio Muratori lo utiliza para sus estudios del tejido urbano de ciudades italianas, relacionándolo con la dimensión histórica y con los instrumentos de la proyectación. El mismo Giulio Cario Argan, a principios de los años sesenta, volvió a poner en circulación este concepto académico que fue básico en los planteamientos de Quatremére de Quincy. Siempre que existe una cierta voluntad clasificatoria y por lo tanto académica, se recurre a conceptos como el de tipo y modelo. En el caso de Aldo Rossi la reformulación de este concepto iba relacionado con la importancia otorgada a la trama urbana -cada tipología arquitectónica debe entenderse en función de la morfología urbana-, con la voluntad de señalar que aquello que está más cerca de la esencia de la arquitectura es la forma y la estructuración de los espacios. Si para Muratori el tipo es un concepto variable relacionado en el tiempo y el lugar, en cambio, para Rossi, partiendo de la confianza en la capacidad de permanencia de la forma, se trata de un arquetipo, de un principio lógico e inmutable.
En esta certeza de que existen valores formales dados, inmutables, Rossi se asemeja al artista clásico, avocado para siempre a la nostalgia por la belleza de los primeros modelos.
Pero tan importante como todo ello es que el concepto de tipo se convierte en instrumento esencial, no sólo del análisis sino también del proyecto. La opción tipológica sirve tanto como base del momento analítico de la arquitectura, como instrumento del proceso proyectual. El concepto abstracto de tipo permite identificar pensamiento y proyecto. Para Rossi, más allá del estilo, la justificación del edificio depende de unas leyes universales y permanentes. Con ello se configura una nueva manera de entender la arquitectura en los años sesenta: la que Manfredo Tafuri ha denominado la «crítica tipológica». La crítica tipológica reutiliza este concepto académico desde la nueva óptica del estructuralismo, intentando que se individualizan las formas espaciales invariantes.
Otro instrumento configurado por Aldo Rossi, que ya aparece en “La arquitectura de la ciudad” que también relaciona análisis con proyecto, es el de la analogía. En su libro, Aldo Rossi habla de la ciudad análoga, aquella operación lógico-formal que utilizando el mecanismo de la memoria es capaz de mostrar con imágenes la esencia de una ciudad. Rossi pone como ejemplo la Venecia palladina y análoga dibujada por el Canaletto, pero podríamos añadir muchos otros ejemplos, como los grabados del Campo Marzio de Roma, realizados por Piranesi o la posterior recreación de las Ciudades invisibles de ítalo Calvino (1972). El mismo Rossi escribiría posteriormente, citando una carta de Jung dirigida a Freud que «pensamiento lógico significa
"pensar en palabras". Pensamiento analógico, en cambio, sentir aún lo irreal, imaginar todavía en el silencio. Es arcaico, inexpresado y prácticamente inexpresable en palabras» . En esta insistencia en la analogía y la memoria colectiva, Rossi se separa de la tradición realista de Rogers.
Y también su Autobiografía científica constituye una recreación de su propio mundo de formas, objetos y sensaciones construido a base de fragmentos de campo, ciudad e historia: faros, torres, cúpulas, pináculos, chimeneas, minaretes, casas colectivas, acueductos, casas de baño, etc. La analogía es una operación lógico-formal que define este carácter científico, lógico, histórico, urbano y público, pero al mismo tiempo biográfico, poético, fantasioso y personal que tiene la obra de Rossi.
En el desarrollo de este texto crucial de Aldo Rossi -La arquitectura de la ciudad- se contemplan diversos aspectos trascendentales de la ciudad. Se habla del «alma de la ciudad», tomando prestado este término del geógrafo Vidal de la Blache, fundador de la Escuela Regional Francesa. Es una idea que sintoniza con el planteamiento de la ciudad como obra de arte defendido por Gamillo Sitte. Y es el alma de las ciudades europeas que algunos novelistas como Thomas Mann han sabido recrear tan sabiamente. Recordemos tan sólo La muerte en Venecia (1912).
También se habla de «la ciudad como manufactura». En contra del determinismo se defiende la capacidad del hombre para transformar el ambiente, para ir creando patria artificial. Es lo que Claude Lévi Strauss ha definido en ideas tales como «la ciudad como frontera entre lo artificial y lo natural»y «la ciudad como mayor creación
de la civilización».
Otra de las aportaciones que Aldo Rossi integra, de gran trascendencia a partir de los años sesenta, es la de Kevin Lynch. Su texto La imagen de la ciudad (1960) constituye una de las aportaciones más cruciales de los años sesenta, encontrando inmediatamente reflejo en los escritos de Rossi o de Norberg-Schulz. En sus trabajos Lynch afronta la interpretación de la ciudad desde criterios psicologistas y geométricos fuertemente influidos por las teorías perceptivas de la Gestalt. En este libro el objetivo es el de ¡luminar los estratos más profundos de cómo la conciencia colectiva e individual va recreando imágenes de la forma de la ciudad para irla haciendo «legible». La introducción de los conceptos urbano-formales de «senda», «borde», «barrio», «nodo» e «hito» ha tenido enorme influencia hasta hoy.
Rossi destaca la insistencia de Claude Lévi-Strauss en subrayar un instinto espacial del hombre, que siempre acaba desarrollándose. Rossi escribe hablando de LéviStrauss que «ha ido quizá más adelante que todos al hablar de esta cualidad de los hechos urbanos y al afirmar que por muy rebelde que haya llegado a ser nuestro espíritu euclidiano a una concepción qualitativa del espacio, no depende de nosotros que ésta exista». Inevitablemente las ciudades evolucionan hacia el oeste, desarrollan la dicotomía centro-periferia, se despliegan en ejes paralelos y perpendiculares, etc.
Por último, el texto de Aldo Rossi trata la ciudad como hecho económico e histórico, señalando el papel esencial de la estructura fragmentada de la propiedad privada y las trascendencia de operaciones públicas de expropiación. En esta parte del libro Rossi recoge la herencia de un filón de la tratadística clásica sobre la ciudad (Poete, Lavedan, Halbwachs, Bernouilli).
Rossi insiste en que la ciudad es el lugar de la política, el espacio donde las manifestaciones colectivas expresan su voluntad; y para sustentarlo, recurre a Engels. Concluye su libro con las siguientes afirmaciones: «La política, de hecho, constituye aquí el problema de las elecciones. ¿Quién elige en última instancia la imagen de una ciudad? La ciudad misma, pero siempre y solamente a través de sus instituciones políticas.
Se puede afirmar que esta elección es indiferente; pero sería simplificar trivialmente la cuestión. No es indiferente; Atenas,
Roma, París son también la forma de su política, los signos de una voluntad (...).
En fin, el hombre no sólo es el hombre de aquel país y de aquella ciudad, sino que es el hombre de un lugar preciso y delimitado y no hay transformación urbana que no signifique también transformación de la vida de sus habitantes. Pero estas reacciones no pueden ser simplemente previstas o fácilmente derivadas; acabaremos atribuyendo al ambiente físico el mismo determinismo que el funcionalismo ingenuo ha atribuido a la forma. Reacciones y relaciones son difícilmente individualizables de modo analítico; están comprendidas en la estructura de los hechos urbanos.
Esta dificultad de individualización nos puede inducir a buscar un elemento irracional en el crecimiento de la ciudad. Pero este crecimiento es tan irracional como cualquier obra de arte; el misterio estriba quizás, y sobre todo, en la voluntad secreta e incontenible de las manifestaciones colectivas.
Así, la compleja estructura de la ciudad surge de un discurso cuyos puntos de referencia pueden parecer abstractos. Quizás es exactamente como las leyes que regulan la vida y el destino de cada hombre; en toda biografía hay motivos suficientes de interés, si bien toda biografía está comprendida entre el nacimiento y la muerte.
Es cierto que la arquitectura de la ciudad, la cosa humana por excelencia, es el signo concreto de esta biografía; aparte del significado y del sentimiento con los que la reconozcamos.»
En este texto, por lo tanto, conviven ya la búsqueda de lo científico y, a la vez, la aceptación de elementos irracionales que caracteriza la teoría y la obra de Rossi y que muchos de sus seguidores no han sabido entender.
Tomado del libro "Después del Movimiento Moderno" de Josep María Montaner
EXISTENCIA, ESPACIO Y ARQUITECTURA - CHRISTIAN NORBERT SCHULTZ
ELEMENTOS DEL ESPACIO EXISTENCIAL
ESPACIO EXISTENCIAL: UN SISTEMA RELATIVAMENTE ESTABLE DE ESQUEMAS PERCEPTIVOS O “IMÁGENES” DEL AMBIENTE CIRCUNDANTE. TIENE UN FUERTE CARÁCTER OBJETIVO
PIAGET: “Un objeto es un sistema de imágenes perceptivas dotado de una forma espacial constante desde el principio hasta el fin de sus desplazamientos sucesivos y constituyendo un elemento que puede ser aislado en el despliegue causal de las series en el tiempo”
La idea de un mundo estructurado se desarrolla gradualmente durante la infancia y comprende nociones espaciales =las cosas son permanentes aunque aparezcan y desaparezcan
El niño aprende a “reconocer”, a construir un mundo de objetos permanentes, bajo imágenes móviles de inmediata percepción como un sistema y en 2do. lugar conecta esas cosas conocidas a lugares, situándolos en una totalidad más amplia, el . Esto es una condición necesaria para hallar sitio firme donde hacer pie existencialmente.
El espacio, por tanto, es producto de la interacción entre el organismo y el ambiente que lo rodea. Es imposible disociar la organización del universo percibido de la actividad misma.
El mundo del niño está “subjetivamente centrado”. El espacio del niño puede ser descrito como una colección de “espacios separados”, centrados cada uno de ellos en una sola actividad.
Las primeras relaciones que aportan orden a esos espacios son de índole topológica (proximidad, separación, sucesión, clausura -interio-exterior- y continuidad) Son esquemas que están ligados a las cosas mismas.
Los esquemas elementales de organización consisten en el establecimiento de <> o lugares (proximidad), <> o caminos (continuidad) y <<ÁREAS>> o regiones (cerramientos cercados).
CENTRO Y LUGAR
Desde el punto de vista de la percepción espontánea, EL ESPACIO DEL HOMBRE ESTÁ SUBJETIVAMENTE CENTRADO. De ahí la noción de centro como un medio de organización general y descubrimiento de ciertos centros situados externamente como puntos de referencia en el ambiente circundante.
Es una necesidad de gran fuerza: desde tiempos remotos el hombre ha creído que el mundo estaba centrado (LEYENDAS DEL CENTRO DEL MUNDO): un árbol, un pilar simbólico del eje del mundo (AXIS MUNDI - eje: árboles, montañas, pilares) vertical - la montaña: puntos de unión entre cielo y tierra.
Los griegos: tenían el ombligo del mundo (ONPHALOS) en Delfos. Los romanos: el capitolio = (CAPUT MUNDI) “cabeza del mundo”. El Islam: La KAABA (piedra sagrada) es el centro del mundo.
El centro EN PSICOLOGÍA PROFUNDA: la totalidad, la unificación, el final de un viaje de iniciación (mandala)
EL HOGAR: el mundo personal de cada hombre tiene su centro. Se pierde fácilmente y cuesta un “duro viaje” volver a encontrarlo (la odisea). Es el centro del propio mundo individual donde transcurre la infancia. Representa lo conocido (el hogar infantil) en contraste con el desconocido y temible mundo circundante.
Durante el crecimiento descubrimos “nuevos centros”. Los centros son LUGARES DE ACCIÓN, actividades particulares o interacción social. Las acciones solo tienen significado con relación a lugares particulares.
Los lugares son METAS O FOCOS donde experimentamos acontecimientos. Pero también son PUNTOS DE PARTIDA desde los cuales nos orientamos y nos apoderamos de ambiente circundante.
Dimensiones del lugar:
espacio inmediato (o espacio personal) o territorialidad
la imagen más abstracta de los lugares conocidos
Territorialidad (E. T. Hall): Comportamiento por el cual un organismo reclama característicamente una superficie y la defiende contra miembros de su misma especie. Proporciona el bastidor en el que se hacen las cosas (lugares para aprender, jugar, esconderse..) Es condición básica de un nítido sentido de los límites que marcan la distancia que ha de mantenerse entre los individuos (espacio personal / proxémica).
El espacio existencial tiene un carácter público, reuniendo a los miembros de una comunidad en lugares comunes. Dentro de él está el espacio personal.
El lugar requiere un límite bien definido o borde. El lugar es experimentado como INTERIOR, en contraste con el EXTERIOR que lo rodea.
El tamaño limitado de lugares conocidos va naturalmente acompañado de una forma CENTRALIZADA (CONCENTRACIÓN). Un lugar, por lo tanto, es básicamente REDONDO = centro y anillo. Centro individual y anillo de lo colectivo (solidaridad)
Nociones de PROXIMIDAD, CENTRALIZACIÓN Y ENCIERRO se juntan para formar el concepto de lugar.
DIRECCIÓN Y CAMINO
Lugar = interior y exterior. Espacio existencial = muchos lugares
El “lugar” está situado en un contexto más amplio y no puede ser comprendido aisladamente. Cualquier lugar contiene DIRECCIONES (Aristóteles: arriba, abajo, delante, atrás, derecha, izquierda), Constitución del hombre y su campo gravitatorio.
Dirección vertical: ascensión y caída. Desde tiempos remotos ha sido dotada de un significado particular La subida, lo alto = redención, triunfo. La caída, abajo = castigo, derrota (cielo e infierno)
La vertical ha sido considerada la dimensión sagrada del espacio. Un camino hacia una realidad que puede ser “más alta” o “más baja” que la vida cotidiana, que vence a la gravedad, a la vida terrenal o que sucumbe a ella.
El AXIS MUNDI (eje del mudo) es más que el centro del mundo, es una conexión entre los tres reinos cósmicos y la continuidad de un reino a otro (religiones).
La dirección vertical con relación al hogar: el verdadero proceso de construcción, la capacidad del hombre para “vencer a la naturaleza”. Expresa el poder creativo del hombre.
La dirección horizontal: el mundo concreto de la acción del hombre. Todas las direcciones horizontales son iguales y forman un plano de extensión infinita El modelo más sencillo de espacio existencial: un plano y un eje vertical.
Pero sobre el plano horizontal se crean y eligen caminos. El tomar posesión del hombre de lo que tiene en derredor significa un apartamiento del lugar de residencia y un viaje por un camino que le conduce a una dirección determinada. Un propósito mas la imagen del ambiente.
ADELANTE = dirección de la actividad del hombre ATRÁS = la distancia ya recorrida.
EL CAMINO O RUTA representa una propiedad básica de la existencia humana y es uno de los grandes símbolos originales.
Los caminos del hombre también retornan al hogar. La ruta contiene siempre una tensión entre lo conocido y lo desconocido (partida y retorno). Se marcan dos zonas concéntricas: la interior (más estrecha = la casa, la patria, la metrópoli) desde la que se avanza hacia la otra zona exterior (más vasta) de la que se regresa.
Las direcciones no solamente están determinadas por las acciones del hombre. La naturaleza tiene direcciones que indican diferencias cualitativas: los puntos cardinales. Orientación (oriente = nacimiento del sol). Las iglesias o templos cristianos colocaban el altar hacia el este = origen de la luz, fuente de la vida. El oeste: lugar de la muerte, de la obscuridad. La ciudad romana: cardo = (eje del mundo: sentido norte - sur) y desunamos (este - oeste)
Todo paisaje contiene direcciones y espacios que ayudan en la orientación. Los caminos y las rutas no se atienen a la regla matemática de que la distancia menor entre dos puntos es la recta. Las soluciones dependen de las condiciones topográficas y por preferencias = distancia mínima, seguridad, mínimo esfuerzo, máxima experiencia.
Los individuos escogen rutas diferentes para llegar al mismo sitio. Todo camino perceptivamente se caracteriza por su CONTINUIDAD, mientras el lugar por la PROXIMIDAD O CERRAMIENTO; camino = sucesión lineal a lo largo
El camino es conocido por su carácter propio Hay una dirección hacia una meta. Lo que ocurre “a lo largo” del camino se agrega a la tensión creada entre la meta o el destino y la partida.
Lynch: “La gente tiene tendencia a pensar acerca de los puntos de destino y de origen del camino: les gusta saber de donde vienen y a donde van. Los caminos, cuyos orígenes y destinos son bien conocidos, tienen identidades bien marcadas, crean enlaces en la ciudad y dan al observador un sentido de orientación cuando los reconoce”.
ÁREA Y REGIÓN
Los caminos dividen las zonas que rodean al hombre en parcelas o áreas mas o menos bien conocidas = REGIONES. Las regiones conocidas están rodeadas por un mundo desconocido (N-S-E-O) y geografía. En cierto modo, las regiones son “lugares”.
REGIÓN = “terreno” relativamente sin estructurar en el que aparecen lugares o caminos como figuras más prominentes. La región “rellena” la imagen y la convierte en un espacio coherente. Funcionan como lugares potenciales para las actividades humanas.
En la antigüedad el mundo era imaginado como compuesto por cuatro partes. La urbanización romana se basaba en dos ejes que dividen el territorio en cuatro regiones (quarters) o cuadrantes. La ciudad romana era la imagen del mundo.
Las regiones pueden ser definidas de muy diferentes maneras:
Delimitadas por elementos naturales: costas, ríos y colinas (bordes o aristas)
Definidas por actividades humanas: agricultura, vivienda, creando una cierta “textura”.
Las condiciones sociales pueden determinar el carácter de una región.
En su definición se juntan diferentes factores, incluso el clima.
INTERACCIÓN ELEMENTAL
Lugares, caminos y regiones conforman los esquemas básicos de la orientación = ESPACIO EXISTENCIAL.. Cuando se combinan dan la dimensión real de la existencia humana.
Hay diferentes combinaciones:
Pueblos nómadas: mayor importancia a la región, donde los cambios tienen mayor margen de libertad. El concepto de lugar es menos desarrollado.
Las civilizaciones agrícolas primitivas: mayor énfasis en los “lugares”: área cerrada y centralizada, caminos circulares, ceñidos.
LUGAR: Interior - exterior: estar “dentro” significa un sitio distinto del exterior. Si se ha definido interior y exterior, se puede decirse que se “habita” o “reside”. Debido a esa conexión, las experiencias del hombre se localizan y el interior del espacio viene a ser una expresión del interior de la personalidad. LA IDENTIDAD ESTA CONECTADA CON LA EXPERIENCIA DE LUGAR.
INTERIOR: requisitos formales:
Cierre: se incrementa por geometrización da lugar a un espacio circular
Toda forma cerrada debe tener una entrada, se introduce una dirección que es la conexión interior - exterior.
El lugar se influencia por la dirección, se estira al mismo tiempo que el exterior penetra al borde creando una transición (la puerta). La abertura expresa lo que el lugar “desea ser” con relación al entorno.
CAMINOS.
Un lugar está relacionado con varias direcciones mediante un sistema de caminos que forman una estrella alrededor de un centro. Estos caminos se conectan unos con otros conformando una red mas o menos regular. Cruce de caminos: la bifurcación representa una encrucijada en la que debemos hacer una elección. Puente: une dos regiones y contiene dos direcciones. Representa un equilibrio dinámico
RELACIÓN LUGAR - CAMINO:
Centralización: antiguo oriente (noción del eterno retorno) Longitudinal: judíos: idea de principio y fin, la vida como un camino. Sistema de caminos: crea regiones de diversa densidad. Las de mayor densidad se convierten en lugares, aunque con un centro no totalmente definido.
NIVELES DEL ESPACIO EXISTENCIAL:
GEOGRAFÍA:
Tiene un carácter cognoscitivo. Es mas bien “pensado” que “vivido”. Influye en los otros niveles.
En épocas pasadas no existía. En su lugar, un nivel “cosmológico”. En la actualidad ocurre algo parecido: paso de una concepción basada en principios euclidianos (geometría ingenua) a una basada en principios del espacio - tiempo de la relatividad.
Tiene un carácter abstracto, que muestra los elementos “potenciales” del espacio existencial. Regiones.
PAISAJE RURAL O CAMPIÑA:
Los esquemas están formados por la influencia recíproca de la acción del hombre y la topografía, la vegetación y el clima. El paisaje es diferente para un campesino, para un turista o el minero.
Ofrece un margen limitado de posibilidades de orientación, dependiendo de su estructura.
Es un plano de fondo, pero si tiene estructura propia. Es un espacio protegido naturalmente que puede influir y ser influido fácilmente por su entorno. (las grandes ciudades del pasado fueron ubicadas junto a ríos, vías de comunicación y en puntos que ofrecían protección física e identidad)
Las regiones están definidas por elementos naturales: pendientes, aristas, variaciones de textura, vegetación, etc. que contribuyen a la formación de imágenes.
Es una estructura relativamente difusa’ Los elementos solo ocasionalmente tienen una clara determinación: Lagos, vegetación, formaciones topográficas.
NIVEL URBANO:
Estructuras determinadas por la actividad humana
Ambiente “obra del hombre”. Mayor obra de la cultura material, “nuestro lugar”
Durante el desarrollo el individuo descubre un conjunto estructurado en el que él participa con otros y que les da un sentido de identidad
Es el conocido y seguro mundo que garantiza el terreno pisado por el hombre con relación al mundo desconocido que lo rodea.
Para satisfacer la condición de proporcionar una imagen, debe tener un carácter “figurativo” o numeral en relación con el campo (principios de cerramiento y proximidad) y una cierta densidad.
Significa “madre” = algo cerrado, caliente y capaz
Estructura urbana: (K. Lynch): NODOS, CAMINOS, DISTRITOS / PLAZAS, CALLES, BARRIOS.
“Dentro del nivel urbano, el individuo usualmente posee su espacio existencial mas <>, pero es esencial que éste sea interpretado como parte de un todo más amplio. Tal interpretación va intensificándose a medida que el hombre va gradualmente formando parte de un contexto social. La <>, pues, ha de ir acompañada del desarrollo del espacio existencial si ha de llegar realmente a tener una significación.
“El individuo nace en la población que ya existía antes que él. Pero lentamente, esa población se va convirtiendo en su patria, su país natal, un lugar vivido y lleno de recuerdos”
LA CASA:
La casa nos lleva al interior y representa la necesidad de estar situados. Pero hay casas con carácter público (persiste en ser una parte del nivel urbano)
Hay formas de vida que dan importancia al ambiente común público (los habitantes residen “juntos” en una vasta comunidad) mientras otras dan importancia a la casa de la familia. Habitar o residir es el principio básico de la existencia.
La casa: lugar central de la existencia humana. Sitio donde el niño aprende a compartir su existencia en el mundo y el lugar de donde el hombre parte y al que regresa.
Bachelard: “la casa: una de las grandes fuerzas integrantes de la vida del hombre. En la casa el hombre encuentra su identidad”
La estructura de la casa: un lugar, diferenciado en varios sitios secundarios y caminos de conexión. Diferentes actividades. La totalidad coordinada expresa una forma de vida.
Bachelard da importancia a la verticalidad: habitar no significa solamente “estar sobre la tierra” sino también “estar bajo el cielo”. La casa da al hombre su sitio sobre la tierra, pero la verticalidad se halla siempre en su compañía.
La casa expresa la estructura del habitar con todos sus aspectos físicos y Psíquicos: esta imaginada como un sistema de significativas actividades concretizado como un espacio que consta de lugares dotados de diverso carácter.
K.G. Jung: “La conciencia se comporta como el hombre que al oír un ruido sospechoso en el sótano sube precipitadamente hasta el ‘ático para estar seguro de que no hay ladrones y que, por lo tanto, el ruido no fue mas que una ficción de su imaginación. En realidad, el cauteloso individuo no se atrevió a ir abajo, al sótano” = la imagen de la casa depende de la existencia de lugares diferenciados que influyen unos sobre otros y sobre su alrededor de diversas maneras. Principalmente, el carácter esta determinado por cosas concretas: chimenea, mesa, cama, etc.
La casa es función del LUGAR’
Habría una creciente precisión de forma y estructura: una tendencia cada vez mayo hacia la geometrización. Cuanto más está “en casa”, el hombre con mayor precisión puede definir su alrededor.
LA COSA:
Directamente conectados con ciertas funciones, tiene un máximo de precisión y son conocidas de la manera más directa posible.
Algunos elementos de este nivel sirven de focos en la casa: la chimenea (antiguamente el centro - corazón de la vivienda), la mesa, el lugar donde la familia se reúne para formar un “círculo”. La cama representa el centro (Bollnow): el lugar en que el hombre empieza su día y al que regresa por la noche (queda cerrado el círculo de la vida y el día)
Si la relación activa del hombre con el mundo esta representado por su posición vertical (tomar una actitud), hecharse para dormir significa dejar tal actitud y regresar al punto de partida.
Bachelard: alacenas y cajones: “centro de orden que protege a la casa entera contra el caos” Son cosas que pueden ser abiertas y están conectadas con las acciones básicas de ESCONDER, DESCUBRIR, CONSERVAR Y RECORDAR.
INTERACCIÓN DE LOS NIVELES
Los niveles del espacio existencial forman una estructura de totalidad que corresponde a la estructura de la existencia.
El hombre existe en relación con muchos objetos (físicos, psíquicos, sociales y culturales). Esos objetos existen en diversos niveles: cosas, la casa, la ciudad, el paisaje rural.
Hay una relación natural entre objetos y niveles: Dios en la naturaleza, los amigos en la ciudad, así mismo en la casa. Las cosas le dan seguridad física al asirlas.
De las cosas a la naturaleza, el margen se va ampliando, al tiempo que decrece el grado de precisión
Los niveles son propiedades generales del espacio existencial pero no se manifiestan siempre de la misma manera, hay variaciones. P.E.: niveles públicos y privados de la vivienda.
El hombre moderno ha perdido en gran parte el nivel de la naturaleza.
El nivel más sencillo para evitar toda clase de cambios parece ser el de las cosas.
Los niveles pueden “representarse” mutuamente: cosas, casas y ciudades pueden ser signos cosmológicos, o una casa o una cosa puede representar una ciudad > tendencia a imaginar coas desconocidas según el modelo de cosas conocidas.
Los niveles más altos están “concretizados” por los más bajos. Las cosas “articulan” el entorno y hacen que su carácter sea más preciso
Una representación de abajo hacia arriba > el hombre se “proyecta” a sí mismo en el ambiente que lo rodea. Comunica algo a dicho ambiente, que a su vez “unifica” sus cosas en un contexto significativo más amplio.
La interacción múltiple del hombre y el ambiente: se dan dos procesos complementarios: hacia adentro y hacia afuera (asimilación y acomodación / Piaget)
La jerarquía del nivel del espacio existencial es, por lo tanto, un producto de la forma de posesión por el hombre de su entorno.
El espacio existencial puede también como una totalidad simultánea de niveles que se influyen mutuamente para formar un campo complejo, dinámico. Por la percepción es experimentado por partes, pero la imagen general existe independientemente de la situación individual (concepto de arquetipo)
Ese campo no es continuo ni uniforme: contiene un sistema de centros, con un centro predominante. Los centros pueden estar unos dentro de otros (lugares conocidos en una ciudad que funciona como centro en un contexto más amplio - lugares o focos de la casa) = los niveles se contienen mutuamente
En cada nivel, los centros están enlazados por caminos. El grado de relación con un área viene determinado por los subelementos conocidos. Estos elementos, a su vez, están influidos por el carácter de la región que los rodea.
“El espacio existencial consta de diversos sistemas que se recubren y penetran mutuamente y tienen influencia recíproca unos sobre otros”.
Pueden ocurrir ambigüedades o conflictos (los seres humanos prefieren los entornos complejos a los sencillos)
ESPACIO ARQUITECTÓNICO
ESPACIO ARQUITECTÓNICO: concretización del espacio existencial
ESPACIO EXISTENCIAL: esquemas que el hombre desarrolla, en interacción con el entorno
El espacio existencial, siendo una de las estructuras psíquicas que forman parte de la existencia del hombre en el mundo, tiene como contrapartida física el espacio arquitectónico.
La relación del hombre con el espacio arquitectónico: tratar de integrar su estructura en sus esquemas personales (la arquitectura “ya realizada”) y traducir sus esquemas en estructuras arquitectónicas concretas (diseño)
Para lograr esto, el espacio arquitectónico debe tener un carácter público (en términos de un código cultural colectivo de carácter general)
“Sistema de valores”: se desea y se esta convencido de que el mundo debería tener una cierta estructura. Influyen en nuestra selección de alternativas (acciones <>)
Tanto las necesidades ambientales como las formas arquitectónicas que las satisfacen son resultado de opiniones significativas (conscientes e inconscientes)
Formas expresivas o simbólicas: formas físicas mensurables que conducen a una alta significación. El símbolo - función es básico para todo comportamiento humano. “Sin símbolos que concreten su valor de orientación en el mundo, el hombre sería inexpresivo”
“El espacio arquitectónico concretiza un espacio existencial público que incluye muchos espacios existenciales privados. Es una forma simbólica que mediatiza los mas elevados objetivos del mundo del hombre a través de una cierta semejanza estructural en la cual los lugares, caminos, regiones y niveles del espacio existencial hallan su contrapartida física concreta, hecho que lógicamente se deduce de la discusión del espacio existencial”
Creación del espacio arquitectónico: integración de una forma intencionada de vida en el ambiente.
LUGAR Y NODO - MOJÓN
(Lynch: MOJÓN: “focos estratégicos en que el observador puede introducir típicamente, sean uniones de caminos, sean concentraciones de alguna característica”
Principios de PROXIMIDAD Y CIERRE. La proximidad crea un AMONTONAMIENTO DE ELEMENTOS, CONCENTRACIÓN DE MASAS. Tendencia a marcar un lugar por medio de una gran masa. MOJÓN.
Cercado y cierre: determina un espacio que queda separado de sus alrededores como lugar particular
CAVERNA DOGON (África): caverna y piedra fálica erecta en el medio. El motivo erecto: “estar en alguna parte” (contraste con el ir y venir); Figura levantada: representación escultural del cuerpo (centro estacionario, meta)
PIRÁMIDE EGIPCIA: existencia absoluta. No es un lugar para actividades sino meta en el camino de la vida. La masa sirve de “centro” por la concentración.
Concentración: forma principal y detalle. Reforzado por una superficie envolvente continua y por la simetría. La concentración máxima: esfera.
La concentración se acrecienta por el aislamiento: cuando una masa es levantada respecto de sus alrededores, existe implícitamente un eje vertical en torno del cual se organiza el espacio (Acrópolis, ciudades medioevales)
LA MASA: centro simbólico o ideal, no un lugar de actividad. Establece un tope a la extensión horizontal del ambiente que rodea al hombre y hace visible su necesidad de puntos fijos.
CIERRE O CERCO: espacio de actividad. Primera tentativa de forma de posesión del entorno.
La masa-centro tiene un carácter ideal abstracto. El cercado tiene fuertes implicaciones sociales: expresa una reunión, la formación de un anillo con un propósito común. La propiedad arquitectónica esencial: delimitación claramente definida que garantiza una protección tanto física como psíquica. Ej. : anfiteatro romano: efecto de cerramiento realzado por la forma geométrica (que también tiene direcciones) y pos las líneas de asientos que descienden hacia el centro.. Además del cerramiento, a veces también se halla la densidad, lográndose una identidad más fuerte.
La MASA - CENTRO Y EL RECINTO CERRADO: crean una disyuntiva. Los templos cristianos comenzaron a incorporar los dos aspectos del concepto de lugar. Mas tarde, en el renacimiento (grandes cúpulas) alcanzó mejores resultados. Las mezquitas de Estambul. El espacio barroco: el lugar como síntesis de llegada y partida; de interior y exterior (baldaquinos). El museo Gugenheim y el templo unitario de F.L. Wrigth.
EL LUGAR: no solo una meta, sino un punto de partida. Presencia de fuerza centrípetas y centrífugas (esencia del lugar).
EL CAPITOLIO ROMANO (Miguel Ángel): óvalo inserto en la plaza (dos peldaños) y tres edificios que forman un trapecio. Ovalo: expansión (dibujo estrellado que se ensancha en la periferia) es ligeramente convexo y se “abre paso” en la superficie. El trapecio: concentración: los dos edificios convergen al lado abierto de la plaza.
La colina capitolina era el CAPUT MUNDI (cima del mundo). El óvalo representa la propia cima de nuestro globo: esencia del lugar. Se presenta un conflicto: el óvalo en expansión, el emperador (el hombre) César Augusto en el centro y la contracción de la periferia. Representa el problema básico del espacio existencial y de ahí deriva su fuerza.
El lugar puede quedar definido no solamente por sus propiedades topológicas, como los anteriores, sino, algunos lugares pueden quedarse definidos simplemente por ser diferentes a su entorno. Lugares “naturales” y “humanos”: se pueden combinar características de diferente tipo para conseguir los lugares <> inolvidables.
CAMINO Y EJE
Canales a lo largo de los cuales se mueve el observador habitual, ocasional o potencialmente. (donde se mueve idealmente)
Camino: dirección simbólica que unifica cierto número de elementos entre sí y muchas veces los relacionan para formar un todo más amplio. Basado en el principio de CONTINUIDAD. Semejanza de los elementos de masa o de espacio de la composición
EGIPTO: el camino es la forma simbólica predominante.
Tumbas - templo: caminos arquitectónicos. Corredores desde el edificio de recepción junto al Nilo hasta el templo principal al pie de la pirámide.
Los templos: camino rectilíneo que conduce “interiormente” hacia una meta final pero inalcanzable
ROMA: Complejo sistema de movimientos
Santuario Fortuna en Pracueste (Palestina): duplicación de caminos: terrazas, atrios, escaleras, rampas y puentes. La dirección principal no es al interior, sino hacia arriba: espacio expansivo y abierto al mundo.
La Arquitectura del antiguo oriente: movimientos de circulación que refuerzan el deseo dominante de lugares estáticos mejor que la formación de caminos reales.
EL CARÁCTER de un camino esta determinado por la relación de lugares:
conduce a una meta separada o alejada del punto de partida
forma un anillo alrededor de un lugar expresando que la “existencia es circular”
Lugar y camino son independientes.
PRIMITIVA IGLESIA CRISTIANA: el espacio interior es un <> aparte y diferente del mundo exterior, pero es interpretado como un camino: calle romana flanqueada por columnas, la nave conduce al altar (“ábside) expresando que el camino es la esencia de la existencia. Tiene un principio y un fin = Jesucristo. (no es como el egipcio, sin esperanza)
IGLESIA GÓTICA: tema del camino sagrado; continuidad en profundidad: Columnas o pilares laterales mas el entrelazado de las nervaduras.
LA CALLE: verdadero camino que sirve a la acción física y social del hombre. (La iglesia marca un movimiento ideal sobre la base de la estructura geométrica que es interpretada por relaciones topológicas.
LA ARQUITECTURA DE JARDINES: parques barrocos: caminos
SIGLO XVII: motivo de ciudades en forma de estrella. Las ciudades como centros y redes
ESCALERAS: victoria sobre la gravedad. Escalera en espiral: elevación a lo largo de un eje vertical
ESCALERAS URBANAS: eslabón de enlace entre un santuario en su cima y una plaza atestada en la base. Transición de un nivel de existencia a otro.
La continuidad en profundidad puede ser creada articulando el piso, el techo o las paredes, o una combinación de algunos de esos elementos.
la continuidad como tal es independiente de la geometría, esta determinada por “elementos guía” que pertenecen a dos o más elementos superiores (edificios, espacios)
REGIÓN Y DISTRITO
Características físicas: continuidades temáticas que pueden constar de varios elementos: contextura, espacio, forma, detalles, símbolos, tipo constructivo, uso, actividad, etc. Estas propiedades reunidas dan lugar a una “acumulación característica” (distritos). Los contornos bien definidos refuerzan los distritos.
CONTORNO Y TEXTURA: propiedades definitorias básicas. Principios de CIERRE Y SEMEJANZA.
La necesidad del hombre de pertenecer a algo conocido esta satisfecha cuando el carácter de “su lugar” se repite en todas partes.
La transición entre dos regiones: LA PUERTA
La historia de la arquitectura explica la necesidad física y psíquica del hombre de definir su alrededor como formado por regiones.
INTERACCIÓN ELEMENTAL
En el espacio arquitectónico lugar, camino y región forman un todo integrado. El campo arquitectónico se expresa como fuerzas que deben ser equilibradas en un equilibrio dinámico.
Es difícil encontrar espacios arquitectónicos simples. Sin embargo, en la arquitectura griega la interrelación es menos importante que la individualidad de cada elemento.
En la arquitectura romana se da un fuerte deseo de integración espacial. La Villa Adriana: cercados de diverso carácter organizados por medio de ejes y enlazados por caminos, pero es todavía aditivo (subsistemas relativamente independientes)
En la Edad Media no hay un avance, con excepción de las grandes catedrales.
En el Renacimiento: se da la integración mediante unidades geométricas sencillas repetidas: campo continuo de carácter euclidiano. Brunelleschi: a partir de los centros de organización. Alberti: ritmización, tensión entre centralización y longitudinalidad
Aspecto determinante del espacio existencia: la tensión central - longitudinal
Sta., Andrea en Mantua (Alberti): la nave longitudinal y el centro cubierto con la cúpula están integrados geométricamente. Igual en San Pedro en Roma.
Hasta este punto, los campos arquitectónicos son relativamente heterogéneos.
Borromino: todos sus espacios expresan una totalidad sintética, imposible de reducir a unidades individuales. Curvando las superficies límites creó una nueva continuidad que se extendía tanto horizontal como verticalmente. Sus paredes curvas están determinadas por centros, constituyen campos centralizados que se penetran mutuamente.
Las zonas dinámicas en que los campos interfieren se emplean para el movimiento: entradas. Las ideas de Borromini fueron desarrolladas por Guarini.
EXISTENCIA, ESPACIO Y ARQUITECTURA. (resumen)
EDITORIAL BLUME
BARCELONA. 197
LA IMAGEN DE LA CIUDAD - KEVIN LYNCH
LA IMAGEN DEL MEDIO AMBIENTE
Nada se experimenta en sí mismo sino siempre en relación con sus contornos, con las secuencias de acontecimientos que llevan a ello y con el recuerdo de experiencias anteriores. Así establecemos vínculos con partes de la ciudad y su imagen está embebida de recuerdos y significados No somos solo espectadores sino actores que compartimos el escenario con todos los demás participantes. Nuestra percepción del medio ambiente no es continua, sino parcial y fragmentaria. Casi todos los sentidos entran en acción y la imagen es realmente una combinación de todos ellos.
LA LEGIBILIDAD DE LA CIUDAD
Es una cualidad visual específica. Es la facilidad con que pueden reconocerse y organizarse sus partes en una pauta coherente. Una ciudad legible hace que sus distintos sitios sobresalientes o sendas sean fácilmente identificables y se agrupan también fácilmente en una pauta global.
LA ESTRUCTURACIÓN Y LA IDENTIFICACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Es una capacidad vital en los animales móviles, para lo cual utilizan varias claves visuales, olfativas, etc. El hombre, igualmente usa y organiza coherentemente algunas claves sensoriales [precisas (principalmente la vista.) Perderse causa ansiedad, temor. Está vinculado al sentido de equilibrio y bienestar. “Estar perdido” tiene connotaciones geográficas y psicológicas y es asumido como un “desastre”. La ORIENTACIÓN constituye un vínculo estratégico con la imagen ambiental. Es la representación mental generalizada del mundo físico exterior que posee un individuo. Una imagen esta conformada por la sensación inmediata mas el recuerdo de experiencias anteriores que sirve para interpretar la información y orientar la acción. Una imagen nítida: permite desplazarse con facilidad y prontitud actúa como un amplio marco de referencia, como organizador de la actividad, las creencias y/o el conocimiento es la base para el desarrollo individual (equilibrio) proporciona la materia prima para los símbolos y recuerdos colectivos de comunicación del grupo una imagen ambiental eficaz confiere a su poseedor una fuerte sensación de seguridad emotiva
ELABORACIÓN DE LA IMAGEN
La imagen ambiental es el resultado de un proceso bilateral entre observador y medio ambiente. El medio ambiente sugiere distinciones y relaciones. El observador escoge, organiza y dota de significado lo que ve. La imagen desarrollada en esta forma limita y acentúa ahora lo que se ve, en tanto que la imagen misma es contrastada con la percepción y filtrada mediante un constante proceso de interacción. Así, la imagen de una realidad determinada puede variar considerablemente en diferentes observadores. Cada individuo crea y lleva su propia imagen. Pero hay coincidencias fundamentales entre los miembros de un grupo, lo que da lugar a las imágenes colectivas. IMÁGENES PUBLICAS son representaciones mentales comunes que hay en el conjunto de una ciudad, zona o localidad. ELEMENTOS DE UNA IMAGEN Toda imagen ambiental exige identidad, estructura y significado. IDENTIDAD: identificación de un objeto, su distinción con respecto de otras cosas, reconocimiento como entidad separable, individual y unitaria. ESTRUCTURA: La imagen debe incluir la relación espacial o pautal con el observador y con otros objetos. SIGNIFICADO: el objeto debe poseer un significado práctico o emotivo para el observador. EJ: imagen útil para encaminar una salida = reconocimiento de una puerta como entidad diferenciada, de su relación espacial con el observador y de su significado como agujero que permite salir. El medio urbano es mucho más complejo.
IMAGINABILIDAD
Cualidad de un objeto físico que puede suscitar una imagen vigorosa en cualquier observador. Forma, pauta o distribución que facilita la elaboración de imágenes mentales del medio ambiente que son vívidamente identificadas, poderosamente estructuradas y de gran utilidad. El objetivo es establecer identidad y estructura en el mundo perceptivo. Como el desarrollo de la imagen incluye observador y objeto, es posible fortalecer la imagen mediante artificios simbólicos, mediante la reeducación del que percibe o bien remodelando el entorno. ESTAMOS EN CONDICIONES FE DESARROLLAR NUESTRA IMAGEN DEL MEDIO AMBIENTE MEDIANTE LA ACCIÓN SOBRE LA FORMA FÍSICA EXTERIOR ASÍ COMO MEDIANTE UN PROCESO INTERNO DE APRENDIZAJE.
LA IMAGEN DEL MEDIO AMBIENTE Y SUS ELEMENTOS
La imagen pública de una ciudad es la superposición de muchas imágenes individuales o serie de imágenes públicas mantenidas por los grupos. Estas imágenes son necesarias para que el individuo actúe acertadamente en su medio ambiente. Otras influencias de la imagen = significado social, función, historia, nombre, etc.
ELEMENTOS:
1. - SENDAS Son conductos que sigue el observador normalmente, ocasionalmente o potencialmente = CALLES, SENDEROS, LÍNEAS DE TRANSITO, CANALES O VÍAS FÉRREAS. La gente observa la ciudad mientras va a través de ella y conforme a estas sendas organizan y conectan los demás elementos ambientales. Para la mayoría son elementos urbanos predominantes. Las personas que conocen bien una ciudad dominan bien una parte de su estructura de las sendas. Carácter de la senda = concentración de un uso o una actividad especial en una calle. Fortalecimiento de la imagen de la senda = cualidades espaciales características = extremos de anchura o estrechez (calles principales = anchas; secundarias = estrechas) A la hora de orientarse, la búsqueda de la calle principal se vuelve automática, así como la confianza en ella. Identificación de la senda = características especiales de fachada, la textura del pavimento es menos importante y los detalles del arbolado, a menos que sea muy tupido y notorio. La exposición visual de las sendas a las de otras partes de la ciudad acentúa su importancia. Las sendas son importantes como mera estructura, como un elemento de vinculación con otras vías. Continuidad de la senda = dada por la anchura, fachadas, arbolado. Dirección = mediante gradientes o cambio regular de una cualidad acumulativa en una dirección o gradiente de intensidad de uso (curva prolongada = gradiente en un cambio seguro de dirección) Las sendas con orígenes y destinos claros y bien conocidos = identidad vigorosa - contribuyen a mantener ligada la ciudad y dan la sensación de la posición del observador. Esta sensación de dirección puede estar remarcada por elementos visibles cerca de los extremos de la senda. Escala = cuando hay esta cualidad directiva el individuo puede sentir su posición en la longitud total (aprehender la distancia recorrida o la que falta por recorrerse.)La escala puede estar acentuada por medio de mojones o nodos a lo largo de la senda. Red = las sendas pueden ser consideradas una red cuando las relaciones que se repiten son suficientemente regulares o previsibles.
2. -BORDES Elementos lineales que el observador no usa o no considera sendas. Son los límites entre dos fases o rupturas lineales de la continuidad = playas, cruces de ferrocarril, bordes de desarrollo, muros. Constituyen referencias laterales y no ejes coordinados = vallas mas o menos penetrables que separan una región de otra; o suturas, líneas según las cuales se relacionan o unen dos regiones. Los bordes que aparecen más fuertes son los visualmente prominentes, de forma continua y son impenetrables al movimiento transversal. Son más importantes la continuidad y la visibilidad por sobre la impenetrabilidad. Pueden ser al mismo tiempo sendas en que la imagen de la circulación es predominante - es una senda con características de límite. Bordes aéreos que no son vallas que separan a nivel del suelo. Son elementos de identificación muy importantes en una ciudad. Cualidades directivas = al igual que las sendas.
3. - BARRIOS O DISTRITOS Son las secciones de la ciudad cuyas dimensiones oscilan entre medianas y grandes. Concebidas como de un alcance bidimensional en el que el observador ”entra” en su seno mentalmente y son reconocibles como si tuvieran un carácter común que los identifica. Siempre identificables desde el interior, también se lo usa para la referencia exterior en caso de ser visibles desde afuera. Las características físicas que determinan los barrios: continuidades temáticas = infinita variedad de partes integrantes: textura, espacio, forma, detalles, símbolos, tipo constructivo, uso, actividad, los habitantes, el grado de mantenimiento y la topografía, etc. Las claves no son solamente visuales: el ruido y los olores pueden ser importantes. Para producir una imagen vigorosa hay que reforzar las claves de identidad. Las connotaciones sociales son muy importantes para la estructuración de las regiones. Ciertas clases sociales se asocian con zonas de la ciudad = identidad con sectores socioeconómicos o étnicos. Los nombres de los barrios contribuyen también en la identidad. Límites = pueden ser muy variados: rígidos (elementos construidos: parques etc.) o suaves e inciertos, e incluso hay regiones que carecen de límites. Los bordes pueden desempeñar una función secundaria: pueden poner límites a un barrio y pueden reforzar su identidad, pero no contribuyen a formar un barrio. Un tipo de barrio: un fuerte núcleo circundado por unos gradientes temático que disminuye paulatinamente. Un nodo vigoroso puede crear una especie de barrio, en una zona homogénea más vasta, por “radiación”. Algunas regiones pueden ser introvertidas, con pocas conexiones con la ciudad, mientras que otras pueden ser vueltas hacia afuera y conectadas con los elementos circundantes. Algunos barrios pueden ser independientes, solitarios en so zona. Otros pueden estar ligados entre sí.
4. - NODOS Son los puntos estratégicos de la ciudad a los que puede ingresar un observador y constituyen focos intensivos de los que parte o a los que se encamina = confluencias, sitios de una ruptura en el transporte, un cruce o una convergencia de sendas, momentos de paso de una estructura a otra o concentraciones/ condensaciones de determinado uso o carácter físico (esquina donde se reúne la gente, una plaza cercada, etc.) Algunos de estos nodos se constituyen en focos de un barrio sobre el que irradia su influencia y se yerguen como símbolos (núcleos) Nodo - senda = las confluencias son típicamente nodo senda = acontecimientos en el recorrido Nodo - barrio = los núcleos son típicamente los focos intensivos del barrio, su centro polarizado. Conceptualmente son puntos pequeños en la imagen de la ciudad, pero en realidad pueden ser grandes manzanas o formar lineales algo prolongadas e incluso barrios centrales enteros, cuando se considera la ciudad en un nivel bastante amplio. La ciudad puede ser un nodo si se considera en una escala nacional o internacional La confluencia o lugar de una pausa en el transporte tiene importancia decisiva para el observador de la ciudad. En las confluencias deben adoptarse decisiones, la gente agudiza su atención en esos lugares y percibe los elementos vecinos con una claridad mayor que la corriente. Estaciones de transporte o aeropuertos En teoría, hasta las intersecciones de las calles son nodos, pero por ser insuficientemente prominentes, se los imagina como cruces incidentales de sendas. La imagen no puede contener un número excesivo de centros nodales. El otro tipo de nodo = concentración temática = parques, plazas, zonas comerciales, zonas residenciales bien caracterizadas. Los nodos pueden ser al mismo tiempo confluencias y concentraciones La forma física vigorosa no es de mayor importancia para el reconocimiento de un nodo, sino la forma del espacio en proporción a la importancia de las funciones. Si cumple con estas condiciones, se convierte en un espacio memorable. Igual que los barrios, los nodos pueden ser introvertidos o extrovertidos, Introvertidos da poco sentido de la dirección a quien se encuentra en él o en sus proximidades. Extrovertidos: las principales direcciones están explícitas y bien nítidas.
5. - MOJONES Son otro tipo de puntos de referencia, pero en el cual el espectador no entra en él, sino que es exterior. Un objeto físico definido con bastante sencillez, por ejemplo, un edificio, una señal, una tienda o una montaña. Algunos mojones están distantes y es característico que se los vea desde muchos ángulos y distancias por arriba de la cúspide de elementos más pequeños y que se los utiliza como referencias radiales = formas aisladas, cúpulas de iglesias, colinas. Otros mojones locales, siendo visibles en localidades restringidas y desde determinados accesos: letreros, frentes de tiendas, árboles, tiradores de puertas y otros detalles de mobiliario urbano que caben en la imagen de la mayoría de los observadores Son claves de identidad a inclusive de estructuras usadas frecuentemente y se confía cada vez más en ellas a medida que el trayecto se hace familiar. La característica física clave es la SINGULARIDAD, un aspecto que es único o memorable en el contexto. Si los mojones tienen una forma nítida se hace más fácil identificarlos y es más probable que se los escoja como elementos significativos. Y también si contrastan con el fondo y hay una prominencia en la situación espacial. El principal factor: contraste entre forma y fondo. La prominencia espacial: haciendo visible el elemento desde muchas ubicaciones o estableciendo un contraste local con elementos vecinos (una variación en retroceso y altura) La ubicación en una confluencia fortalece el mojón. La actividad asociada con un elemento puede constituirlo en un mojón. Las asociaciones históricas u otros significados constituyen poderosos refuerzos. Los mojones distantes = son conocidos por personas no familiarizadas con la ciudad que las usan como organizador de las pautas de orientación. Las personas familiarizadas con la ciudad organizan sus pautas usando imágenes que son visibles en escala reducida = mojones locales. Los sonidos y olores refuerzan los mojones visibles. Una serie de mojones en los que un detalle evoca por anticipado al próximo y en que los detalles claves suscitan movimientos específicos del espectador, aparecen como una forma corriente de desplazamiento de la ciudad. Las secuencias deben ser continuas, exentas de largos vacíos. La secuencia facilita el reconocimiento y el recuerdo y da seguridad emotiva y eficacia funcional.
IMAGEN CAMBIANTE La imagen puede cambiar ocasionalmente de tipo si las circunstancias de su visión son diferentes. Una autopista es una senda para el conductor y un borde para el peatón. Ninguno de los elementos existe en la realidad aisladamente. Los barrios están estructurados por nodos, definidos por bordes, atravesados por sendas y regados de mojones.
INTERRELACIÓN La mayoría de los observadores agrupan sus elementos en organizaciones complejas. Se experimenta el complejo como una totalidad cuyas partes dependen entre sí y que están relativamente fijadas en relación entre sí. En vez de una sola imagen inclusiva de todo el medio ambiente, parece haber conjuntos de imágenes superpuestas e interrelacionadas Estos conjuntos están dispuestos en una serie de niveles, conforme a la escala de la superficie de que se trate, de modo que se pasa de la imagen en el ámbito de una calle a los niveles del barrio, de ciudad o de región. Las imágenes no solo se diferencian por la escala sino por el punto de vista, la hora del día y la estación del año. Las imágenes pueden ser muy sensoriales, es decir, referirse a elementos de la realidad: formas, texturas, colores, etc., o abstractos, denominando a los elementos exentos de detalles: “un restaurante”, “un edificio”, etc.
Kevin Lynch.
Editorial Infinito. Buenos Aires. 1959 (resumen)
Nada se experimenta en sí mismo sino siempre en relación con sus contornos, con las secuencias de acontecimientos que llevan a ello y con el recuerdo de experiencias anteriores. Así establecemos vínculos con partes de la ciudad y su imagen está embebida de recuerdos y significados No somos solo espectadores sino actores que compartimos el escenario con todos los demás participantes. Nuestra percepción del medio ambiente no es continua, sino parcial y fragmentaria. Casi todos los sentidos entran en acción y la imagen es realmente una combinación de todos ellos.
LA LEGIBILIDAD DE LA CIUDAD
Es una cualidad visual específica. Es la facilidad con que pueden reconocerse y organizarse sus partes en una pauta coherente. Una ciudad legible hace que sus distintos sitios sobresalientes o sendas sean fácilmente identificables y se agrupan también fácilmente en una pauta global.
LA ESTRUCTURACIÓN Y LA IDENTIFICACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Es una capacidad vital en los animales móviles, para lo cual utilizan varias claves visuales, olfativas, etc. El hombre, igualmente usa y organiza coherentemente algunas claves sensoriales [precisas (principalmente la vista.) Perderse causa ansiedad, temor. Está vinculado al sentido de equilibrio y bienestar. “Estar perdido” tiene connotaciones geográficas y psicológicas y es asumido como un “desastre”. La ORIENTACIÓN constituye un vínculo estratégico con la imagen ambiental. Es la representación mental generalizada del mundo físico exterior que posee un individuo. Una imagen esta conformada por la sensación inmediata mas el recuerdo de experiencias anteriores que sirve para interpretar la información y orientar la acción. Una imagen nítida: permite desplazarse con facilidad y prontitud actúa como un amplio marco de referencia, como organizador de la actividad, las creencias y/o el conocimiento es la base para el desarrollo individual (equilibrio) proporciona la materia prima para los símbolos y recuerdos colectivos de comunicación del grupo una imagen ambiental eficaz confiere a su poseedor una fuerte sensación de seguridad emotiva
ELABORACIÓN DE LA IMAGEN
La imagen ambiental es el resultado de un proceso bilateral entre observador y medio ambiente. El medio ambiente sugiere distinciones y relaciones. El observador escoge, organiza y dota de significado lo que ve. La imagen desarrollada en esta forma limita y acentúa ahora lo que se ve, en tanto que la imagen misma es contrastada con la percepción y filtrada mediante un constante proceso de interacción. Así, la imagen de una realidad determinada puede variar considerablemente en diferentes observadores. Cada individuo crea y lleva su propia imagen. Pero hay coincidencias fundamentales entre los miembros de un grupo, lo que da lugar a las imágenes colectivas. IMÁGENES PUBLICAS son representaciones mentales comunes que hay en el conjunto de una ciudad, zona o localidad. ELEMENTOS DE UNA IMAGEN Toda imagen ambiental exige identidad, estructura y significado. IDENTIDAD: identificación de un objeto, su distinción con respecto de otras cosas, reconocimiento como entidad separable, individual y unitaria. ESTRUCTURA: La imagen debe incluir la relación espacial o pautal con el observador y con otros objetos. SIGNIFICADO: el objeto debe poseer un significado práctico o emotivo para el observador. EJ: imagen útil para encaminar una salida = reconocimiento de una puerta como entidad diferenciada, de su relación espacial con el observador y de su significado como agujero que permite salir. El medio urbano es mucho más complejo.
IMAGINABILIDAD
Cualidad de un objeto físico que puede suscitar una imagen vigorosa en cualquier observador. Forma, pauta o distribución que facilita la elaboración de imágenes mentales del medio ambiente que son vívidamente identificadas, poderosamente estructuradas y de gran utilidad. El objetivo es establecer identidad y estructura en el mundo perceptivo. Como el desarrollo de la imagen incluye observador y objeto, es posible fortalecer la imagen mediante artificios simbólicos, mediante la reeducación del que percibe o bien remodelando el entorno. ESTAMOS EN CONDICIONES FE DESARROLLAR NUESTRA IMAGEN DEL MEDIO AMBIENTE MEDIANTE LA ACCIÓN SOBRE LA FORMA FÍSICA EXTERIOR ASÍ COMO MEDIANTE UN PROCESO INTERNO DE APRENDIZAJE.
LA IMAGEN DEL MEDIO AMBIENTE Y SUS ELEMENTOS
La imagen pública de una ciudad es la superposición de muchas imágenes individuales o serie de imágenes públicas mantenidas por los grupos. Estas imágenes son necesarias para que el individuo actúe acertadamente en su medio ambiente. Otras influencias de la imagen = significado social, función, historia, nombre, etc.
ELEMENTOS:
1. - SENDAS Son conductos que sigue el observador normalmente, ocasionalmente o potencialmente = CALLES, SENDEROS, LÍNEAS DE TRANSITO, CANALES O VÍAS FÉRREAS. La gente observa la ciudad mientras va a través de ella y conforme a estas sendas organizan y conectan los demás elementos ambientales. Para la mayoría son elementos urbanos predominantes. Las personas que conocen bien una ciudad dominan bien una parte de su estructura de las sendas. Carácter de la senda = concentración de un uso o una actividad especial en una calle. Fortalecimiento de la imagen de la senda = cualidades espaciales características = extremos de anchura o estrechez (calles principales = anchas; secundarias = estrechas) A la hora de orientarse, la búsqueda de la calle principal se vuelve automática, así como la confianza en ella. Identificación de la senda = características especiales de fachada, la textura del pavimento es menos importante y los detalles del arbolado, a menos que sea muy tupido y notorio. La exposición visual de las sendas a las de otras partes de la ciudad acentúa su importancia. Las sendas son importantes como mera estructura, como un elemento de vinculación con otras vías. Continuidad de la senda = dada por la anchura, fachadas, arbolado. Dirección = mediante gradientes o cambio regular de una cualidad acumulativa en una dirección o gradiente de intensidad de uso (curva prolongada = gradiente en un cambio seguro de dirección) Las sendas con orígenes y destinos claros y bien conocidos = identidad vigorosa - contribuyen a mantener ligada la ciudad y dan la sensación de la posición del observador. Esta sensación de dirección puede estar remarcada por elementos visibles cerca de los extremos de la senda. Escala = cuando hay esta cualidad directiva el individuo puede sentir su posición en la longitud total (aprehender la distancia recorrida o la que falta por recorrerse.)La escala puede estar acentuada por medio de mojones o nodos a lo largo de la senda. Red = las sendas pueden ser consideradas una red cuando las relaciones que se repiten son suficientemente regulares o previsibles.
2. -BORDES Elementos lineales que el observador no usa o no considera sendas. Son los límites entre dos fases o rupturas lineales de la continuidad = playas, cruces de ferrocarril, bordes de desarrollo, muros. Constituyen referencias laterales y no ejes coordinados = vallas mas o menos penetrables que separan una región de otra; o suturas, líneas según las cuales se relacionan o unen dos regiones. Los bordes que aparecen más fuertes son los visualmente prominentes, de forma continua y son impenetrables al movimiento transversal. Son más importantes la continuidad y la visibilidad por sobre la impenetrabilidad. Pueden ser al mismo tiempo sendas en que la imagen de la circulación es predominante - es una senda con características de límite. Bordes aéreos que no son vallas que separan a nivel del suelo. Son elementos de identificación muy importantes en una ciudad. Cualidades directivas = al igual que las sendas.
3. - BARRIOS O DISTRITOS Son las secciones de la ciudad cuyas dimensiones oscilan entre medianas y grandes. Concebidas como de un alcance bidimensional en el que el observador ”entra” en su seno mentalmente y son reconocibles como si tuvieran un carácter común que los identifica. Siempre identificables desde el interior, también se lo usa para la referencia exterior en caso de ser visibles desde afuera. Las características físicas que determinan los barrios: continuidades temáticas = infinita variedad de partes integrantes: textura, espacio, forma, detalles, símbolos, tipo constructivo, uso, actividad, los habitantes, el grado de mantenimiento y la topografía, etc. Las claves no son solamente visuales: el ruido y los olores pueden ser importantes. Para producir una imagen vigorosa hay que reforzar las claves de identidad. Las connotaciones sociales son muy importantes para la estructuración de las regiones. Ciertas clases sociales se asocian con zonas de la ciudad = identidad con sectores socioeconómicos o étnicos. Los nombres de los barrios contribuyen también en la identidad. Límites = pueden ser muy variados: rígidos (elementos construidos: parques etc.) o suaves e inciertos, e incluso hay regiones que carecen de límites. Los bordes pueden desempeñar una función secundaria: pueden poner límites a un barrio y pueden reforzar su identidad, pero no contribuyen a formar un barrio. Un tipo de barrio: un fuerte núcleo circundado por unos gradientes temático que disminuye paulatinamente. Un nodo vigoroso puede crear una especie de barrio, en una zona homogénea más vasta, por “radiación”. Algunas regiones pueden ser introvertidas, con pocas conexiones con la ciudad, mientras que otras pueden ser vueltas hacia afuera y conectadas con los elementos circundantes. Algunos barrios pueden ser independientes, solitarios en so zona. Otros pueden estar ligados entre sí.
4. - NODOS Son los puntos estratégicos de la ciudad a los que puede ingresar un observador y constituyen focos intensivos de los que parte o a los que se encamina = confluencias, sitios de una ruptura en el transporte, un cruce o una convergencia de sendas, momentos de paso de una estructura a otra o concentraciones/ condensaciones de determinado uso o carácter físico (esquina donde se reúne la gente, una plaza cercada, etc.) Algunos de estos nodos se constituyen en focos de un barrio sobre el que irradia su influencia y se yerguen como símbolos (núcleos) Nodo - senda = las confluencias son típicamente nodo senda = acontecimientos en el recorrido Nodo - barrio = los núcleos son típicamente los focos intensivos del barrio, su centro polarizado. Conceptualmente son puntos pequeños en la imagen de la ciudad, pero en realidad pueden ser grandes manzanas o formar lineales algo prolongadas e incluso barrios centrales enteros, cuando se considera la ciudad en un nivel bastante amplio. La ciudad puede ser un nodo si se considera en una escala nacional o internacional La confluencia o lugar de una pausa en el transporte tiene importancia decisiva para el observador de la ciudad. En las confluencias deben adoptarse decisiones, la gente agudiza su atención en esos lugares y percibe los elementos vecinos con una claridad mayor que la corriente. Estaciones de transporte o aeropuertos En teoría, hasta las intersecciones de las calles son nodos, pero por ser insuficientemente prominentes, se los imagina como cruces incidentales de sendas. La imagen no puede contener un número excesivo de centros nodales. El otro tipo de nodo = concentración temática = parques, plazas, zonas comerciales, zonas residenciales bien caracterizadas. Los nodos pueden ser al mismo tiempo confluencias y concentraciones La forma física vigorosa no es de mayor importancia para el reconocimiento de un nodo, sino la forma del espacio en proporción a la importancia de las funciones. Si cumple con estas condiciones, se convierte en un espacio memorable. Igual que los barrios, los nodos pueden ser introvertidos o extrovertidos, Introvertidos da poco sentido de la dirección a quien se encuentra en él o en sus proximidades. Extrovertidos: las principales direcciones están explícitas y bien nítidas.
5. - MOJONES Son otro tipo de puntos de referencia, pero en el cual el espectador no entra en él, sino que es exterior. Un objeto físico definido con bastante sencillez, por ejemplo, un edificio, una señal, una tienda o una montaña. Algunos mojones están distantes y es característico que se los vea desde muchos ángulos y distancias por arriba de la cúspide de elementos más pequeños y que se los utiliza como referencias radiales = formas aisladas, cúpulas de iglesias, colinas. Otros mojones locales, siendo visibles en localidades restringidas y desde determinados accesos: letreros, frentes de tiendas, árboles, tiradores de puertas y otros detalles de mobiliario urbano que caben en la imagen de la mayoría de los observadores Son claves de identidad a inclusive de estructuras usadas frecuentemente y se confía cada vez más en ellas a medida que el trayecto se hace familiar. La característica física clave es la SINGULARIDAD, un aspecto que es único o memorable en el contexto. Si los mojones tienen una forma nítida se hace más fácil identificarlos y es más probable que se los escoja como elementos significativos. Y también si contrastan con el fondo y hay una prominencia en la situación espacial. El principal factor: contraste entre forma y fondo. La prominencia espacial: haciendo visible el elemento desde muchas ubicaciones o estableciendo un contraste local con elementos vecinos (una variación en retroceso y altura) La ubicación en una confluencia fortalece el mojón. La actividad asociada con un elemento puede constituirlo en un mojón. Las asociaciones históricas u otros significados constituyen poderosos refuerzos. Los mojones distantes = son conocidos por personas no familiarizadas con la ciudad que las usan como organizador de las pautas de orientación. Las personas familiarizadas con la ciudad organizan sus pautas usando imágenes que son visibles en escala reducida = mojones locales. Los sonidos y olores refuerzan los mojones visibles. Una serie de mojones en los que un detalle evoca por anticipado al próximo y en que los detalles claves suscitan movimientos específicos del espectador, aparecen como una forma corriente de desplazamiento de la ciudad. Las secuencias deben ser continuas, exentas de largos vacíos. La secuencia facilita el reconocimiento y el recuerdo y da seguridad emotiva y eficacia funcional.
IMAGEN CAMBIANTE La imagen puede cambiar ocasionalmente de tipo si las circunstancias de su visión son diferentes. Una autopista es una senda para el conductor y un borde para el peatón. Ninguno de los elementos existe en la realidad aisladamente. Los barrios están estructurados por nodos, definidos por bordes, atravesados por sendas y regados de mojones.
INTERRELACIÓN La mayoría de los observadores agrupan sus elementos en organizaciones complejas. Se experimenta el complejo como una totalidad cuyas partes dependen entre sí y que están relativamente fijadas en relación entre sí. En vez de una sola imagen inclusiva de todo el medio ambiente, parece haber conjuntos de imágenes superpuestas e interrelacionadas Estos conjuntos están dispuestos en una serie de niveles, conforme a la escala de la superficie de que se trate, de modo que se pasa de la imagen en el ámbito de una calle a los niveles del barrio, de ciudad o de región. Las imágenes no solo se diferencian por la escala sino por el punto de vista, la hora del día y la estación del año. Las imágenes pueden ser muy sensoriales, es decir, referirse a elementos de la realidad: formas, texturas, colores, etc., o abstractos, denominando a los elementos exentos de detalles: “un restaurante”, “un edificio”, etc.
Kevin Lynch.
Editorial Infinito. Buenos Aires. 1959 (resumen)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
